Quienes somos

 

NUESTRA HISTORIA

La figura del Administrador de Fincas, tal como lo entendemos hoy en día, nace en Barcelona el 1936, con la aprobación, por el Muy Hble. Presidente de la Generalitat de Cataluña, de los Estatutos de la Asociación de Administradores de Fincas de Barcelona. El funcionamiento de esta Asociación se interrumpió por la Guerra Civil.

En la posguerra, los administradores de fincas se vuelven a agrupar en pequeñas asociaciones locales con el fin de defender a sus asociados. En 1945, el Sr. Esteve Dilmé i Gelada funda la Associació d'Administradors de Finques de Barcelona, que en 1964 se convirtió en la Sección de Barcelona de la Agrupación Nacional-Sindical de Administradores de Fincas, creada ese mismo año. El Sr. Dilmé, que también era su vicepresidente nacional, nombró el 16 de enero de 1964 al Sr. Miquel Vidal i Arquer como gestor de organización de la agrupación nacional en Girona. Posteriormente, el 21 de mayo de ese mismo año, se celebró en el salón de actos del Sindicat Provincial d'Activitats Diverses de Girona, el acto de constitución de la Sección Provincial de Girona de la Agrupación Nacional-Sindical de Administradores de Fincas, embrión del posterior Col·legi d'Administradors de Finques de Girona.

El año 1968 se funda, mediante el Decreto 693/1968 de 1 de abril, ya como Corporación de carácter profesional, el Colegio Sindical de Administradores de Fincas de España, que tiene plena capacidad jurídica para el cumplimiento de sus finalidades y el ejercicio de sus facultades, disfrutando, a los efectos civiles y administrativos, del rango y privilegio de las Corporaciones de Derecho Público. Las secciones de Barcelona y Girona pasan a formar parte de esta nueva organización, mientras que la de Tarragona se tenía que constituir en asamblea el 24 de abril de 1970. El acto estuvo presidido por el Sr. Mariano Pellicer, Secretario Técnico de la Delegació Provincial de Sindicats de Tarragona, en representación del Delegado provincial, y el Sr. Esteve Dilmé y Gelada como presidente del Colegio de Barcelona y Vicepresidente de la Junta Nacional de Administradores de Fincas.

Sin embargo, los criterios para formar la junta de gobierno eran muy dispares: surgieron tres candidaturas y, después de una larga sesión, la asamblea se cerró sin ningún tipo de acuerdo. A lo largo de tres años hubo una Junta Provisional presidida por el Sr. Martí Gavaldà, pero por motivos de salud tuvo que dejar su cargo y dejar paso al Sr. Viader, quien actuó de presidente. Finalmente, el 20 de junio de 1973 se celebró una Asamblea General, presidida por el Sr. Esteve Dilmé, y el Sr. Antonio Viader como presidente en funciones. Fue entonces cuando el Colegio de Tarragona se incorporó plenamente a las tareas del Colegio Nacional de Administradores de Fincas con el Sr. Salvador Martí Moya como presidente.

El año 1981, la Junta de Gobierno del Colegio Nacional, con el fin de agilizar la defensa de los derechos e intereses de los profesionales de la Administración de Fincas en todo el territorio nacional, solicitó la constitución de los Colegios Territoriales de Administradores de Fincas, los cuales se segregaron del Colegio Nacional para tener entidad propia. La ley estableció que los Consejos Territoriales, en el caso de Cataluña, correspondían a Barcelona-Lleida, Girona y Tarragona. Todos los Consejos Territoriales de España se unieron creando el Consejo General de Colegios de Administradoras de Fincas de España.

Finalmente, con el objetivo de coordinar los Colegios que lo integran y representar a la profesión de Administrador de Fincas en todos los aspectos y ámbitos, en 1982 los Colegios Territoriales de Barcelona-Lleida, Girona y Tarragona se unen para crear el Consell de Col·legis d'Administradors de Finques de Catalunya.