{"id":1913,"date":"2009-09-10T17:52:00","date_gmt":"2009-09-10T16:52:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistaconsell.com\/?p=1913"},"modified":"2020-05-27T17:53:03","modified_gmt":"2020-05-27T16:53:03","slug":"interpretacion-de-la-clausula-duracion-del-contrato-por-tiempo-indefinido","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaconsell.com\/es\/interpretacion-de-la-clausula-duracion-del-contrato-por-tiempo-indefinido\/","title":{"rendered":"Interpretaci\u00f3n de la cl\u00e1usula \u201cduraci\u00f3n del contrato por tiempo indefinido\u201d"},"content":{"rendered":"\n\n\n\t<div class=\"dkpdf-button-container\" style=\" text-align:right \">\n\n\t\t<a class=\"dkpdf-button\" href=\"\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1913\/?pdf=1913\" target=\"_blank\"><span class=\"dkpdf-button-icon\"><i class=\"fa fa-file-pdf-o\"><\/i><\/span> PDF<\/a>\n\n\t<\/div>\n\n\n\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Disc\u00fatese en la doctrina y en la jurisprudencia inferior si la expresi\u00f3n en un contrato de arrendamiento celebrado en el a\u00f1o 1986 de que su duraci\u00f3n ser\u00eda por \u201ctiempo indefinido\u201d, hab\u00eda que entender que estaba sujeto a pr\u00f3rroga forzosa.<\/p>\n\n\n\n<p>La Sentencia de la Sala 1.\u00aa TS de 25-11- 2008, reca\u00edda en el recurso 2211\/2002, se ocupa del tema con motivo de una demanda de juicio de desahucio por expiraci\u00f3n del t\u00e9rmino, promovida ante el Juzgado de 1.\u00aa Instancia n.\u00ba 8 de Granada, que la desestima partiendo de que el contrato estaba sujeto a pr\u00f3rroga forzosa. Sentencia que fue revocada en apelaci\u00f3n por la Secci\u00f3n 3.\u00aa de la AP Granada.<\/p>\n\n\n\n<p>Nuestro Alto Tribunal, al declarar no haber lugar a los recursos por infracci\u00f3n procesal y de casaci\u00f3n por inter\u00e9s casacional, s<strong>ienta la doctrina legal de que la duraci\u00f3n de un contrato por tiempo indefinido constituye un concepto contrario al arrendamiento, que le caracteriza por su naturaleza temporal, y siempre ha sido considerado nulo por la jurisprudencia, razonando, entre otras cosas:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<ul><li>El motivo primero de este recurso, con cobertura en el art\u00edculo 477.2.3 de la Ley de enjuiciamiento civil, aduce la infracci\u00f3n del art\u00edculo 57 del Texto refundido de la Ley de arrendamientos urbanos aprobado por Decreto 4104\/1964, de 24 de diciembre, y art\u00edculo 9 del Real decreto-ley 2\/1985, de 30 de abril, al considerar que la Sentencia de apelaci\u00f3n yerra, toda vez que no se est\u00e1 ante una pr\u00f3rroga forzosa del contrato de arrendamiento, porque no puede extraerse dicha conclusi\u00f3n del contrato litigioso, cuando resulta evidente que se pactaron una serie de cl\u00e1usulas que, de conformidad con la jurisprudencia de esta Sala, han de ser entendidas en el sentido de considerar que la voluntad de los contratantes fue pactar un arrendamiento de larga duraci\u00f3n, sujeto a dicha pr\u00f3rroga, y cita las SSTS de 4 de febrero de 1992 y 20 de abril de 1993.<\/li><li>La expresi\u00f3n \u201cduraci\u00f3n del contrato por tiempo indefinido\u201d constituye un concepto contrario al arrendamiento, que se caracteriza por su naturaleza temporal, y siempre ha sido considerado nulo por la jurisprudencia (por todas, STS de 26 de febrero de 1992).<\/li><li>No se puede aceptar la tesis de la recurrente en el sentido de que la indefinici\u00f3n temporal del contrato equival\u00eda a una especie de pr\u00f3rroga forzosa por su sola voluntad en virtud de una serie de cl\u00e1usulas estipuladas, <strong>porque ser\u00eda necesario que este pacto de pr\u00f3rroga forzosa constase con toda claridad y sin duda alguna.<\/strong><\/li><li>Es cierto que procede indagar sobre la verdadera intenci\u00f3n de las partes, pues siendo factible tambi\u00e9n la pr\u00f3rroga forzosa, del contenido del contrato se podr\u00e1 entender lo realmente querido por arrendador y arrendatario, y, en este caso, la cl\u00e1usula que nos ocupa hace menci\u00f3n exclusiva al tiempo de duraci\u00f3n del contrato, sin efectuar referencia alguna sobre una supuesta pr\u00f3rroga.<\/li><li><strong>La diferencia entre los contratos anteriores al 9 de mayo de 1985, regidos por el Texto refundido de 1964, es que al ser en ellos obligatoria la pr\u00f3rroga forzosa, se renovaban de forma autom\u00e1tica con cualquier tipo de cl\u00e1usula<\/strong>, por imperativo legal; sin embargo, cuando el arrendamiento es posterior a esa fecha, entonces se est\u00e1 produciendo la t\u00e1cita reconducci\u00f3n y permite al arrendador denunciar la vigencia en cada vencimiento.<\/li><li>Las sentencias de esta Sala alegadas por el recurrente no son de aplicaci\u00f3n al caso, pues la STS de 4 de febrero de 1992 se refiere a un contrato de arrendamiento con autorizaci\u00f3n de obras y cl\u00e1usula de estabilizaci\u00f3n, que no se recoge en el supuesto debatido; la STS de 20 de abril de 1993 trata de un contrato de arrendamiento concertado por tiempo de un a\u00f1o, que se prorrogar\u00e1 por meses sucesivos, que tampoco tiene que ver con lo aqu\u00ed examinado; aparte de estas resoluciones, tambi\u00e9n se ha aportado copia de la STS de 21 de febrero de 1991, referida a un contrato celebrado entre las partes, con una duraci\u00f3n de tres a\u00f1os, en la que la demandada se dedicaba a la matanza de ganado de cerda por la que obten\u00eda sangre y otros subproductos, que eran adquiridos, una vez elaborados, por la demandante por el precio estipulado, cuya resoluci\u00f3n no guarda relaci\u00f3n alguna con la que es objeto de este recurso.<\/li><\/ul>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>PDF Disc\u00fatese en la doctrina y en la jurisprudencia inferior si la expresi\u00f3n en un contrato de arrendamiento celebrado en el a\u00f1o 1986 de que su duraci\u00f3n ser\u00eda por \u201ctiempo indefinido\u201d, hab\u00eda que entender que estaba sujeto a pr\u00f3rroga forzosa. 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