{"id":2027,"date":"2009-09-10T20:43:25","date_gmt":"2009-09-10T19:43:25","guid":{"rendered":"http:\/\/revistaconsell.com\/?p=2027"},"modified":"2020-05-27T20:44:16","modified_gmt":"2020-05-27T19:44:16","slug":"la-ley-3-2009-de-10-de-marzo-de-la-generalitat-de-catalunya-sobre-regularizacion-y-mejora-de-las-urbanizaciones-con-defectos-urbanisticos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaconsell.com\/es\/la-ley-3-2009-de-10-de-marzo-de-la-generalitat-de-catalunya-sobre-regularizacion-y-mejora-de-las-urbanizaciones-con-defectos-urbanisticos\/","title":{"rendered":"La Ley 3\/2009 de 10 de marzo de la Generalitat de Catalunya sobre regularizaci\u00f3n y mejora de las urbanizaciones con defectos urban\u00edsticos"},"content":{"rendered":"\n\n\n\t<div class=\"dkpdf-button-container\" style=\" text-align:right \">\n\n\t\t<a class=\"dkpdf-button\" href=\"\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2027\/?pdf=2027\" target=\"_blank\"><span class=\"dkpdf-button-icon\"><i class=\"fa fa-file-pdf-o\"><\/i><\/span> PDF<\/a>\n\n\t<\/div>\n\n\n\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">En un trabajo que bajo el t\u00edtulo \u201cLas urbanizaciones privadas existentes en Catalu\u00f1a en 1-7-2006 y su adaptaci\u00f3n a la nueva normativa vigente desde esta fecha\u201d, que se public\u00f3 en el n.\u00ba 69 de esta revista <em>Consell<\/em>, nos ocup\u00e1bamos de la aparici\u00f3n de las urbanizaciones privadas en toda Espa\u00f1a y, en particular, en Catalu\u00f1a, muchas de ellas al margen del planeamiento, y del r\u00e9gimen jur\u00eddico aplicable.<\/p>\n\n\n\n<p>De estas urbanizaciones con defectos urban\u00edsticos se ocupa la Ley 3\/2009, de 10 de marzo, dictada en el marco de la competencia exclusiva de la Generalidad en materia de urbanismo que le confiere el art\u00edculo 149.5 del Estatuto de autonom\u00eda para hacer frente a la problem\u00e1tica y facilitar los procesos de regulaci\u00f3n definitiva de dichas urbanizaciones, entendidas, seg\u00fan el caso, en t\u00e9rminos de consolidaci\u00f3n de reducci\u00f3n parcial o total de las mismas.<\/p>\n\n\n\n<p>Ley que reconoce expresamente en el pre\u00e1mbulo que en los a\u00f1os 1960 y 1970 se promovi\u00f3 en Catalu\u00f1a un gran n\u00famero de urbanizaciones en suelo r\u00fastico destinadas, inicialmente, a segunda residencia. Estas iniciativas respond\u00edan a la mayor capacidad adquisitiva de buena parte de la poblaci\u00f3n, que le permit\u00eda el acceso a una segunda vivienda, aunque en numerosas ocasiones de caracter\u00edsticas modestas, y que era posible gracias a las crecientes tasas de motorizaci\u00f3n en los desplazamientos familiares.<\/p>\n\n\n\n<p>No obstante, dadas las condiciones del momento, una parte muy importante de dichas urbanizaciones se promovi\u00f3 y comercializ\u00f3 sin el adecuado proceso de parcelaci\u00f3n, planeamiento urban\u00edstico, previsi\u00f3n de servicios, dotaciones de saneamiento y caudales energ\u00e9ticos. En muchos casos las carencias comportaban, de hecho, la ilegalidad de la promoci\u00f3n. Por otro lado, en t\u00e9rminos urban\u00edsticos, una parte muy destacada de los terrenos ocupados no era apta para la urbanizaci\u00f3n, por razones, sobre todo, de accesibilidad y pendiente, y respond\u00eda a un modelo de uso del territorio, caracterizado por la baja densidad y el uso extensivo, que en la actualidad es obsoleto y tiene unos costes ambientales, econ\u00f3micos y sociales extraordinariamente elevados.<\/p>\n\n\n\n<p>Muchas urbanizaciones nacidas en los a\u00f1os sesenta y setenta se han consolidado y han mejorado y adquirido el estatuto legal adecuado. Ello ha sido posible, en buena medida, gracias al esfuerzo de las personas que viven en ellas, a las asociaciones de parcelistas y a la contribuci\u00f3n de los ayuntamientos. A pesar de ello, subsisten numerosos casos con carencias muy importantes y procesos de urbanizaci\u00f3n inacabados. En otros, el proyecto inicial no ha llegado nunca a consolidarse y a\u00fan es posible y deseable revertir los terrenos que se hab\u00eda previsto urbanizar a la condici\u00f3n de suelo r\u00fastico.<\/p>\n\n\n\n<p>En los \u00faltimos a\u00f1os, las carencias de muchas de estas implantaciones territoriales se han hecho m\u00e1s evidentes por la coyuntura del mercado inmobiliario, que ha incrementado la tendencia a convertir las urbanizaciones de segunda en primera residencia. En este sentido, las carencias en los servicios que las han caracterizado se han hecho m\u00e1s evidentes y han afectado de un modo m\u00e1s directo y continuado a un n\u00famero m\u00e1s elevado de ciudadanos.<\/p>\n\n\n\n<h4><strong>La Ley consta:<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p><strong>A) De un cap\u00edtulo preliminar<\/strong> bajo el t\u00edtulo de \u201cDisposiciones generales\u201d, en el que, despu\u00e9s de definir que a efectos de la misma se entiende por urbanizaci\u00f3n el \u00e1mbito de suelo donde se ha iniciado un proceso de transformaci\u00f3n con el objetivo de implantar en \u00e9l un \u00e1rea o zona residencial de baja intensidad (art. 1) y de definir los objetivos de la misma (art. 2), puntualiza el \u201c\u00e1mbito de aplicaci\u00f3n\u201d diciendo (art. 3), en el apartado 1, que se aplica a las urbanizaciones que cumplen las siguientes condiciones:<\/p>\n\n\n\n<p>a. Estar integradas mayoritariamente por edificaciones aisladas destinadas a viviendas unifamiliares.<\/p>\n\n\n\n<p>b. Carecer, total o parcialmente, de obras de urbanizaci\u00f3n o de dotaci\u00f3n de los servicios urban\u00edsticos que establece el art\u00edculo 27 del Texto refundido de la Ley de urbanismo, aprobado por el Decreto legislativo 1\/2005, de 26 de julio, o tener dichas obras y servicios en un estado manifiestamente precario, que no permita dar un adecuado servicio al \u00e1mbito.<\/p>\n\n\n\n<p>c. Disponer de obras de urbanizaci\u00f3n que no hayan sido objeto de recepci\u00f3n por parte del ayuntamiento.<\/p>\n\n\n\n<p>d. Haberse implantado en el territorio entre la entrada en vigor de la Ley del suelo y ordenaci\u00f3n urbana de 12 de mayo de 1956 y la entrada en vigor de la Ley 9\/1981, de 18 de noviembre, de protecci\u00f3n de la legalidad urban\u00edstica. A tal efecto, se entiende por implantaci\u00f3n el proceso principal de transformaci\u00f3n f\u00edsica y parcelaci\u00f3n del suelo con el objeto de crear un \u00e1mbito residencial.<\/p>\n\n\n\n<p>A\u00f1adiendo en el apartado 2 que las urbanizaciones situadas en suelo clasificado como no urbanizable en el momento de la entrada en vigor de la presente Ley s\u00f3lo pueden ser regularizadas si un plan de ordenaci\u00f3n urban\u00edstica municipal modifica su clasificaci\u00f3n urban\u00edstica. Y, en el apartado 1, que en ning\u00fan caso pueden ser objeto de consolidaci\u00f3n:<\/p>\n\n\n\n<p>a. Las urbanizaciones situadas en suelo no urbanizable de especial protecci\u00f3n de conformidad con los planeamientos territorial o urban\u00edstico o con la legislaci\u00f3n sectorial, sin perjuicio de lo establecido en el art\u00edculo 5.3 de la presente Ley.<\/p>\n\n\n\n<p>b. Las urbanizaciones situadas en otros tipos o clases de suelo, si lo impiden el planeamiento territorial o un plan director urban\u00edstico.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>B) De un cap\u00edtulo I bajo el t\u00edtulo \u201cMedidas de ordenaci\u00f3n y gesti\u00f3n urban\u00edstica\u201d<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><span style=\"text-decoration: underline;\"><span style=\"text-decoration: underline;\" class=\"ek-underline\">En el art. 4<\/span><\/span>, de unas \u201cdisposiciones generales\u201d diciendo: 1) La regularizaci\u00f3n de las urbanizaciones debe llevarse a cabo de conformidad con la legislaci\u00f3n urban\u00edstica en funci\u00f3n de la clase de suelo en que hallen emplazadas y con las especificidades que la presente Ley establece con relaci\u00f3n a la clasificaci\u00f3n del suelo, la gesti\u00f3n del planeamiento, los est\u00e1ndares urban\u00edsticos, las obligaciones de reserva, las obligaciones y los derechos de los propietarios, y los servicios urban\u00edsticos; y 2) En el caso de las urbanizaciones en suelo urbano o urbanizable que, por el planeamiento urban\u00edstico general o por un plan urban\u00edstico derivado, ya tengan establecida la ordenaci\u00f3n detallada y no sea preciso modificarla para su regularizaci\u00f3n, los derechos y las obligaciones de los propietarios son los determinados por el plan que estableci\u00f3 dicha ordenaci\u00f3n detallada. Cuando, con motivo de la regularizaci\u00f3n, dicha ordenaci\u00f3n deba ser modificada, los instrumentos de planeamiento urban\u00edstico general deben determinar si puede mantenerse el anterior r\u00e9gimen de obligaciones. En cuanto a las reservas m\u00ednimas obligatorias para vivienda de protecci\u00f3n p\u00fablica, rige, en todo caso, lo establecido en el art\u00edculo 6.2.<\/p>\n\n\n\n<p><span style=\"text-decoration: underline;\"><span style=\"text-decoration: underline;\" class=\"ek-underline\">En el art. 5<\/span><\/span>, de las medidas con relaci\u00f3n a la clasificaci\u00f3n y calificaci\u00f3n del suelo en relaci\u00f3n a los instrumentos de planeamiento urban\u00edstico, quienes para modificar la clasificaci\u00f3n o calificaci\u00f3n del suelo que ocupan las urbanizaciones con el objetivo de impedir la edificaci\u00f3n en zonas no edificadas, y en relaci\u00f3n a los planes directorios urban\u00edsticos de alcance supramunicipal a que se refiere el art\u00edculo 56 del Texto refundido de la Ley de urbanismo. En el art. 6, de los \u201cEst\u00e1ndares urban\u00edsticos y reservas para vivienda de protecci\u00f3n p\u00fablica\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p><span style=\"text-decoration: underline;\"><span style=\"text-decoration: underline;\" class=\"ek-underline\">En el art. 7<\/span><\/span>, de los \u201cDeberes de cesi\u00f3n\u201d que los propietarios de suelo integrado en urbanizaciones pendientes de ser efectuados.<\/p>\n\n\n\n<p><span style=\"text-decoration: underline;\"><span style=\"text-decoration: underline;\" class=\"ek-underline\">En el art. 8<\/span><\/span>, de los \u201cServicios urban\u00edsticos b\u00e1sicos\u201d que han de contener los instrumentos de planeamiento, que se redact\u00f3 en aplicaci\u00f3n de la Ley.<\/p>\n\n\n\n<p><span style=\"text-decoration: underline;\"><span style=\"text-decoration: underline;\" class=\"ek-underline\">En el art. 9<\/span><\/span>, del \u201csistema de actuaci\u00f3n\u201d para ejecutar las actuaciones de regularizaci\u00f3n presentes, citando el de reparcelaci\u00f3n en la modalidad de cooperaci\u00f3n o de compensaci\u00f3n b\u00e1sica, seg\u00fan convenga.<\/p>\n\n\n\n<p><span style=\"text-decoration: underline;\"><span style=\"text-decoration: underline;\" class=\"ek-underline\">En el art. 10<\/span><\/span>, de los \u201c\u00e1mbitos discontinuos\u201d de los planes urban\u00edsticos, en orden a las urbanizaciones no consolidadas y \u00e1reas en las que se prevean desarrollos residenciales o de otros usos.<\/p>\n\n\n\n<p><span style=\"text-decoration: underline;\"><span style=\"text-decoration: underline;\" class=\"ek-underline\">En el art. 11<\/span><\/span>, de la Junta Evaluadora de Obras de Urbanizaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>C) De un cap\u00edtulo II<\/strong> que, bajo el t\u00edtulo \u201cProgramas de adecuaci\u00f3n\u201d, se ocupa:<\/p>\n\n\n\n<ul><li><span style=\"text-decoration: underline;\"><span style=\"text-decoration: underline;\" class=\"ek-underline\">En el art. 12<\/span><\/span>, de los \u201cprogramas de adecuaci\u00f3n\u201d.<\/li><li><span style=\"text-decoration: underline;\"><span style=\"text-decoration: underline;\" class=\"ek-underline\">En el art. 13<\/span><\/span>, del \u201ccontenido\u201d.&nbsp;<\/li><li><span style=\"text-decoration: underline;\"><span style=\"text-decoration: underline;\" class=\"ek-underline\">En el art. 14<\/span><\/span>, del \u201csoporte t\u00e9cnico\u201d.&nbsp;<\/li><li><span style=\"text-decoration: underline;\"><span style=\"text-decoration: underline;\" class=\"ek-underline\">Y en el art. 15<\/span><\/span>, de la \u201ccomisi\u00f3n de seguimiento\u201d.<\/li><\/ul>\n\n\n\n<p><strong>D) De un cap\u00edtulo III<\/strong>, que, bajo el t\u00edtulo \u201cFondos para la regularizaci\u00f3n de urbanizaciones\u201d, se ocupan:<\/p>\n\n\n\n<ul><li><span style=\"text-decoration: underline;\"><span style=\"text-decoration: underline;\" class=\"ek-underline\">En el art. 17<\/span><\/span>, de los \u201cdestinatarios\u201d.&nbsp;<\/li><li><span style=\"text-decoration: underline;\"><span style=\"text-decoration: underline;\" class=\"ek-underline\">En el art. 18,<\/span><\/span> de los \u201ccriterios de prioridad\u201d.&nbsp;<\/li><li><span style=\"text-decoration: underline;\"><span style=\"text-decoration: underline;\" class=\"ek-underline\">En el art. 19<\/span><\/span>, de las \u201cactuaciones subvencionadas\u201d.&nbsp;<\/li><li><span style=\"text-decoration: underline;\"><span style=\"text-decoration: underline;\" class=\"ek-underline\">Y en el art. 20<\/span><\/span>, de \u201cprocedimiento\u201d para la adjudicaci\u00f3n de las ayudas del fondo a los ayuntamientos . E) De un cap\u00edtulo IV, que, bajo el t\u00edtulo \u201cFinanciaci\u00f3n de la ejecuci\u00f3n de las urbanizaciones\u201d, con un art\u00edculo (el 21) que trata de los \u201cbeneficiarios y tipos de ayudas\u201d.<\/li><\/ul>\n\n\n\n<p><strong>F) De un cap\u00edtulo V<\/strong>, que, bajo el t\u00edtulo \u201cAyudas a los parcelistas\u201d, un art\u00edculo 22 que trata de los \u201cbeneficiarios y tipos de ayudas\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>G)<\/strong> De unas disposiciones adicionales que tratan:<\/p>\n\n\n\n<p>La disposici\u00f3n adicional primera, de las \u201cMedidas con relaci\u00f3n al Instituto Catal\u00e1n del Suelo\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>La disposici\u00f3n adicional segunda, de las \u201cMedidas para las urbanizaciones que no pueden ser objeto de regularizaci\u00f3n\u201d, que ser\u00e1n:<\/p>\n\n\n\n<p>a. Una reducci\u00f3n de la superficie del \u00e1mbito inicialmente previsto o la completa extinci\u00f3n de la urbanizaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>b. Los mecanismos necesarios para hacer efectiva, de forma inmediata o gradual, la extinci\u00f3n total o parcial de la urbanizaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>c. El r\u00e9gimen transitorio para las construcciones, instalaciones y usos existentes, de conformidad con lo establecido en la normativa vigente.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>H)<\/strong> De una disposici\u00f3n transitoria que puntualiza:<\/p>\n\n\n\n<p>Disposici\u00f3n transitoria.<\/p>\n\n\n\n<p>Pueden acogerse al sistema de ayudas y financiaci\u00f3n regulado en los cap\u00edtulos III, IV y V de la presente Ley los ayuntamientos y titulares de parcelas que cumplan las condiciones determinadas de su entrada en vigor las urbanizaciones se encuentren en las condiciones establecidas en el art\u00edculo 3 y hayan iniciado el proceso de adecuaci\u00f3n para dotarse de todos los servicios urban\u00edsticos seg\u00fan prescripciones de la nueva normativa.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>I) <\/strong>Unas disposiciones finales, que se ocupan:<\/p>\n\n\n\n<p>En la disposici\u00f3n final primera, de la \u201cPrevenci\u00f3n de incendios forestales\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>En la disposici\u00f3n final segunda, de la \u201cEvaluaci\u00f3n del cumplimiento de objetivos\u201d, al decir que \u201ctranscurridos cuatro a\u00f1os a partir de la entrada en vigor de la presente Ley, debe llevarse a cabo una evaluaci\u00f3n de los objetivos conseguidos y de la necesidad de mantener su vigencia, sin perjuicio de las actuaciones en curso.<\/p>\n\n\n\n<p>En la disposici\u00f3n final tercera, en la que se autoriza al Gobierno dictar las normas necesarias para el desarrollo de la presente Ley. Se autoriza asimismo al consejero o consejera del departamento competente en materia de urbanismo al efectuar convocatorias y dictar otras medidas de aplicaci\u00f3n de esta Ley.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>PDF En un trabajo que bajo el t\u00edtulo \u201cLas urbanizaciones privadas existentes en Catalu\u00f1a en 1-7-2006 y su adaptaci\u00f3n a la nueva normativa vigente desde esta fecha\u201d, que se public\u00f3 en el n.\u00ba 69 de esta revista Consell, nos ocup\u00e1bamos de la aparici\u00f3n de las urbanizaciones privadas en toda Espa\u00f1a y, en particular, en Catalu\u00f1a, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":14,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"advgb_blocks_editor_width":"","advgb_blocks_columns_visual_guide":"","_editorskit_title_hidden":false,"_editorskit_reading_time":0},"categories":[94],"tags":[],"author_meta":{"display_name":"Laura Par\u00eds","author_link":"https:\/\/revistaconsell.com\/es\/author\/lauraparis\/"},"featured_img":null,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistaconsell.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2027\/"}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistaconsell.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistaconsell.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post\/"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaconsell.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/14\/"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaconsell.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments\/?post=2027"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/revistaconsell.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2027\/revisions\/"}],"predecessor-version":[{"id":2029,"href":"https:\/\/revistaconsell.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2027\/revisions\/2029\/"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistaconsell.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/?parent=2027"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaconsell.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories\/?post=2027"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaconsell.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags\/?post=2027"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}