{"id":2073,"date":"2010-03-10T16:04:45","date_gmt":"2010-03-10T15:04:45","guid":{"rendered":"http:\/\/revistaconsell.com\/?p=2073"},"modified":"2020-05-28T16:05:52","modified_gmt":"2020-05-28T15:05:52","slug":"la-fianza-en-los-contratosde-arrendamiento-de-fincas-urbanas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaconsell.com\/es\/la-fianza-en-los-contratosde-arrendamiento-de-fincas-urbanas\/","title":{"rendered":"La fianza en los contratos de arrendamiento de fincas urbanas"},"content":{"rendered":"\n\n\n\t<div class=\"dkpdf-button-container\" style=\" text-align:right \">\n\n\t\t<a class=\"dkpdf-button\" href=\"\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2073\/?pdf=2073\" target=\"_blank\"><span class=\"dkpdf-button-icon\"><i class=\"fa fa-file-pdf-o\"><\/i><\/span> PDF<\/a>\n\n\t<\/div>\n\n\n\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">La proliferaci\u00f3n de los desahucios por&nbsp; falta de pago de la renta que con motivo&nbsp; de la crisis econ\u00f3mica se viene produciendo&nbsp; en los \u00faltimos meses, justifica que&nbsp; saquemos a la luz la legislaci\u00f3n y la problem\u00e1tica&nbsp; que plantea la fianza que se ha&nbsp; prestado o que tenga que prestarse al&nbsp; celebrarse un contrato de arrendamiento,&nbsp; siquiera debamos distinguir entre los pactados&nbsp; despu\u00e9s del 1-1-1995, en que entr\u00f3&nbsp; en vigor la vigente LAU de 24-11-1994, y&nbsp; los pactados con anterioridad a la misma.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"has-text-color\" style=\"color:#d7522c\">A) La fianza en los contratos de&nbsp; arrendamiento celebrados despu\u00e9s&nbsp; del 1-1-1995, o que se puedan celebrar&nbsp; en lo sucesivo.<\/h2>\n\n\n\n<p>Se ocupa del tema el art\u00edculo 36 de la&nbsp; LAU de 24-11-1994, que ha de ser complementado&nbsp; por lo que dice su disposici\u00f3n&nbsp; adicional 3.\u00aa, al hablar del depositario de&nbsp; la misma.<\/p>\n\n\n\n<h4><strong>a)&nbsp;El art. 36<br><\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p>La lectura del precepto permite afirmar:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><span style=\"text-decoration: underline;\"><span style=\"text-decoration: underline;\" class=\"ek-underline\">a\u2019) En cuanto a su justificaci\u00f3n de la implantaci\u00f3n&nbsp; del mismo:&nbsp;<\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n<p>Se encuentra en el apartado 4 del pre\u00e1mbulo&nbsp; de la LAU al afirmar que \u201cla fianza&nbsp; arrendaticia mantiene su car\u00e1cter obligatorio,&nbsp; tanto en viviendas como en uso distinto,&nbsp; fij\u00e1ndose su cuant\u00eda en una o dos&nbsp; mensualidades de renta seg\u00fan sea arrendamiento&nbsp; de vivienda o de uso distinto\u201d.&nbsp; A\u00f1adiendo que \u201cal mismo tiempo se permite&nbsp; a las Comunidades Aut\u00f3nomas con&nbsp; competencia en materia de vivienda que&nbsp; regulen su dep\u00f3sito obligatorio a favor de&nbsp; la propia Comunidad, ya que los rendimientos&nbsp; generales por estos fondos se&nbsp; han revelado como una importante fuente&nbsp; de financiaci\u00f3n de las pol\u00edticas auton\u00f3micas&nbsp; de vivienda que se considera debe&nbsp; mantenerse.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><span style=\"text-decoration: underline;\"><span style=\"text-decoration: underline;\" class=\"ek-underline\">b\u2019) En cuanto al alcance de la fianza.&nbsp;<\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n<p>Viene a ser, seg\u00fan reconoce la doctrina,&nbsp; la cantidad de dinero que el arrendatario&nbsp; (o una tercera persona) entrega al arrendador&nbsp; en el instante mismo de concertar&nbsp; el contrato de arrendamiento, con el fin&nbsp; de asegurar el cumplimiento de sus obligaciones,&nbsp; dimanantes de la relaci\u00f3n que&nbsp; contrae en ese preciso momento.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><span style=\"text-decoration: underline;\"><span style=\"text-decoration: underline;\" class=\"ek-underline\">c\u2019) En cuanto a la obligatoriedad de su&nbsp; prestaci\u00f3n&nbsp;<\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n<p>De lo dispuesto en el apartado 1 del&nbsp; art\u00edculo 36 aparece claro que la prestaci\u00f3n&nbsp; de la fianza no queda a la voluntad&nbsp; de las partes, tr\u00e1tese de un arrendamiento&nbsp; de vivienda o de un arrendamiento&nbsp; para uso distinto.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<ul><li>De lo dispuesto en el apartado 1 del&nbsp; art\u00edculo 36 aparece claro que la prestaci\u00f3n&nbsp; de la fianza no queda a la voluntad&nbsp; de las partes, tr\u00e1tese de un arrendamiento&nbsp; de vivienda o de un arrendamiento&nbsp; para uso distinto.&nbsp;<\/li><li>El precepto exige, adem\u00e1s que la fianza&nbsp; se preste precisamente en met\u00e1lico&nbsp; y en cantidad equivalente a una mensualidad&nbsp; de renta en el arrendamiento&nbsp; de viviendas y de dos en el arrendamiento&nbsp; para uso distinto.&nbsp;<\/li><li>Esta obligatoriedad no existe en los&nbsp; casos de subarriendo, ni en los arrendamientos&nbsp; excluidos del \u00e1mbito de la&nbsp; LAU, de que habla el art\u00edculo 5, seg\u00fan&nbsp; viene a reconocer la doctrina.&nbsp;<\/li><li>El arrendador no puede apropiarse sin&nbsp; m\u00e1s de la fianza en caso de que el&nbsp; arrendatario incurriere en el incumplimiento&nbsp; de su obligaci\u00f3n, lo que no obsta&nbsp; a que pueda retenerla hasta que se&nbsp; defina el importe de dicha responsabilidad.&nbsp;<\/li><li>En el caso de arrendamiento de viviendas&nbsp; amuebladas, la prestaci\u00f3n de la&nbsp; fianza basta que lo sea de un mes.&nbsp;<\/li><\/ul>\n\n\n\n<p><span style=\"text-decoration: underline;\"><span style=\"text-decoration: underline;\" class=\"ek-underline\">d\u2019) En cuanto a la actualizaci\u00f3n de la fianza<\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n<p>Los apartados 2 y 3 del art\u00edculo 36 se&nbsp; ocupan de esta actualizaci\u00f3n partiendo&nbsp; de los siguientes principios:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<ul><li>No proceder esta actualizaci\u00f3n durante&nbsp; los cinco primeros a\u00f1os<\/li><li>Ser posible la actualizaci\u00f3n cada vez&nbsp; que el arrendamiento se prorrogue.<\/li><li>Poder exigir la actualizaci\u00f3n tanto el&nbsp; arrendador, de cara al incremento. Opor el arrendatario, en orden a su disminuci\u00f3n.<\/li><li>Alcanzar dicha actualizaci\u00f3n, tanto en&nbsp; uno como en el otro caso, hasta hacerse&nbsp; igual a una o dos mensualidades de&nbsp; la renta vigente, seg\u00fan proceda, al&nbsp; tiempo de la pr\u00f3rroga.<\/li><li>Regirse la actualizaci\u00f3n, durante el per\u00edodo&nbsp; de tiempo en que el plazo pactado&nbsp; exceda de cinco a\u00f1os, por lo estipulado&nbsp; al efecto por las partes.&nbsp;Y, en defecto de pacto espec\u00edfico, presumirse&nbsp; que lo acordado sobre la actualizaci\u00f3n&nbsp; de la renta resulta tambi\u00e9n&nbsp; aplicable para la actualizaci\u00f3n de la&nbsp; fianza.&nbsp;<\/li><li>Poder ser exigible la actualizaci\u00f3n de&nbsp; la fianza de que habla el apartado 2 del&nbsp; art\u00edculo que comentamos, al producirse&nbsp; la duraci\u00f3n m\u00ednima del contrato por tres&nbsp; a\u00f1os, como consecuencia de lo que&nbsp; dispone el art\u00edculo 10 de la propia ley.&nbsp;<\/li><\/ul>\n\n\n\n<p>Todo esto, si las partes no incorporan en&nbsp; sus contratos cl\u00e1usulas de actualizaci\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><span style=\"text-decoration: underline;\"><span style=\"text-decoration: underline;\" class=\"ek-underline\">e\u2019) En cuanto a la posibilidad de ejercitar&nbsp; la resoluci\u00f3n del contrato por la no prestaci\u00f3n&nbsp; de la fianza.<\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n<p>Seg\u00fan el art\u00edculo 27.2.b de la LAU, la falta&nbsp; de prestaci\u00f3n de la fianza o de su actualizaci\u00f3n&nbsp; es causa de resoluci\u00f3n del&nbsp; contrato tanto en el arrendamiento de&nbsp; viviendas propiamente dichas como el&nbsp; que se hubiere pactado para usos distintos&nbsp; al de vivienda, si ello fue por culpa del&nbsp; arrendatario, y se la hubiere exigido previamente&nbsp; el arrendador.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Si el incumplimiento lo fuere por el arrendador&nbsp; por no exigirlas o no depositarlas&nbsp; en el organismo correspondiente, se expondr\u00eda&nbsp; a sufrir las sanciones del organismo&nbsp; de la comunidad aut\u00f3noma competente&nbsp; para ello. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Pero si la fianza no se prestase o se renunciase&nbsp; a ella, el contrato de arrendamiento&nbsp; no ser\u00eda nulo. (Sentencia 28-5-&nbsp; 2008 de la Secci\u00f3n 8.\u00aa de la Sala de lo&nbsp; Contencioso del Tribunal Superior de&nbsp; Justicia de Madrid).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><span style=\"text-decoration: underline;\"><span style=\"text-decoration: underline;\" class=\"ek-underline\">f\u2019) En cuanto a la restituci\u00f3n de la fianza&nbsp;<\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n<p>El apartado 4 dispone que solo devengar\u00e1&nbsp; el inter\u00e9s legal una vez transcurrido&nbsp; un mes desde la entrega de llaves por el&nbsp; arrendatario sin que se hubiere hecho&nbsp; efectiva dicha restituci\u00f3n.&nbsp; Debiendo puntualizarse:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<ul><li>Que no procede la devoluci\u00f3n de la&nbsp; fianza si en el contrato se hubiere pactado&nbsp; que si el arrendatario abandonase&nbsp; el inmueble antes del primer a\u00f1o,&nbsp; dicha devoluci\u00f3n no operar\u00eda. (Sentencia&nbsp; 8-7-2004 Secci\u00f3n 18.\u00aa AP Madrid).&nbsp;<\/li><li>Que si en el pacto resolutorio del contrato&nbsp; de arrendamiento se fij\u00f3 que se&nbsp; daba por finalizada la relaci\u00f3n arrendaticia&nbsp; sin pedirse ni reclamarse nada&nbsp; m\u00e1s y esto incluye la fianza en su d\u00eda&nbsp; entregada. (Sentencia 21-7-2004,&nbsp; Secci\u00f3n 2.\u00aa AP Girona).&nbsp;<\/li><li>Que el arrendador no puede alegar la&nbsp; existencia de desperfectos en orden&nbsp; a la devoluci\u00f3n de la fianza si la devoluci\u00f3n&nbsp; del inmueble se produjo y la&nbsp; acept\u00f3; por lo que procede la restituci\u00f3n&nbsp; con el inter\u00e9s legal transcurrido&nbsp; el mes desde la entrega de las llaves.&nbsp; (Sentencia 3-12-2004 Secci\u00f3n 4.\u00aa AP&nbsp; M\u00e1laga, SEPIN\/sent. 66954).<\/li><\/ul>\n\n\n\n<p>g\u2019) En cuanto <span style=\"text-decoration: underline;\"><span style=\"text-decoration: underline;\" class=\"ek-underline\">a las obligaciones de que&nbsp; responder\u00e1 la fianza<\/span><\/span>, alg\u00fan autor como&nbsp; G\u00f3mez de la Escalera (\u201cLas fianzas arrendaticias&nbsp; y su dep\u00f3sito obligatorio en las&nbsp; Comunidades Aut\u00f3nomas\u201d) cita: 1) La del&nbsp; pago de la renta y de aquellas cantidades&nbsp; cuyo pago asimismo le corresponda al&nbsp; arrendatario; 2) La de indemnizar al&nbsp; arrendador por los da\u00f1os o menoscabos&nbsp; en la finca arrendada o por no haber actuado&nbsp; con la diligencia debida en la aparici\u00f3n&nbsp; de hechos o da\u00f1os que exig\u00edan una&nbsp; reparaci\u00f3n urgente, o una comunicaci\u00f3n&nbsp; inmediata al arrendador; 3) De la indemnizaci\u00f3n&nbsp; que proceda por el incumplimiento&nbsp; de la obligaci\u00f3n de restituir la posesi\u00f3n&nbsp; de la finca al terminar el contrato.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote\"><p>Que las fianzas contratadas por encima del tope legal previsto en el art\u00edculo 105 de la LAU 1964 son v\u00e1lidas<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>Y la jurisprudencia se\u00f1ala:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Que no procede indemnizaci\u00f3n producida&nbsp; por el deterioro de la pintura y del suelo si&nbsp; este se produjo por el uso de la cosa seg\u00fan&nbsp; su destino y el transcurso del tiempo.&nbsp; (Sentencia 2-10-1999 Secci\u00f3n 2.\u00aa AP&nbsp; Burgos).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Que procede la indemnizaci\u00f3n por el pago&nbsp; de suministros que quedaron pendientes&nbsp; a la fecha de resoluci\u00f3n del contrato. (Sentencia&nbsp; 18-6-2004 Secci\u00f3n 9.\u00aa AP Madrid).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><span style=\"text-decoration: underline;\"><span style=\"text-decoration: underline;\" class=\"ek-underline\">h\u2019) En cuanto a la posibilidad de pactar&nbsp; otro tipo de garant\u00eda con independencia&nbsp; y, adem\u00e1s, de la fianza legal<\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n<p>El apartado 5 permite este pacto entre las&nbsp; partes. Debiendo puntualizarse:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<ul><li>Que esta clase de garant\u00edas ha de ser&nbsp; expresa, a la vista del art\u00edculo 1825 del&nbsp; C\u00f3digo Civil en relaci\u00f3n a las fianzas en&nbsp; garant\u00eda de deudas futuras. (Sentencia&nbsp; 16-5-2003 Secci\u00f3n 2.\u00aa AP Burgos).&nbsp;<\/li><li>Que, en cuanto al alcance de la fianza,&nbsp; no debe olvidarse que el art\u00edculo 1567&nbsp; del CC dispone que \u201cen los casos de&nbsp; t\u00e1cita reconducci\u00f3n cesan respecto de&nbsp; ellas las obligaciones contra\u00eddas por un&nbsp; tercero para la seguridad del contrato&nbsp; principal\u201d, y que, por su parte, el art\u00edculo&nbsp; 1851 del mismo C\u00f3digo declara que&nbsp; \u201cla pr\u00f3rroga concedida al deudor por el acreedor sin el consentimiento del fiador&nbsp; extingue la fianza\u201d.&nbsp;<\/li><li>Que, si existe una cl\u00e1usula expresa en&nbsp; las condiciones particulares del contrato&nbsp; de arrendamiento, la fianza tiene el&nbsp; car\u00e1cter de indefinida, por lo que, a tenor&nbsp; del art\u00edculo 1827 del C\u00f3digo Civil,&nbsp; se extiende no solo a la obligaci\u00f3n principal&nbsp; del arrendatario afianzado, sino a&nbsp; todos sus accesorios, y entre ellos, por&nbsp; lo tanto, a la cl\u00e1usula penal pactada en&nbsp; la estipulaci\u00f3n segunda de las condiciones&nbsp; particulares, firmadas por el&nbsp; fiador. (Sentencia 26-4-1996 Sala&nbsp; Contencioso-administrativa).&nbsp;<\/li><li>Que, si el contrato entra en periodo de&nbsp; t\u00e1cita reconducci\u00f3n, los terceros garantes&nbsp; quedan liberados, porque, seg\u00fan&nbsp; jurisprudencia reiterada, ello supone una&nbsp; nueva relaci\u00f3n arrendaticia; pero no si la&nbsp; t\u00e1cita reconducci\u00f3n no se produjo por&nbsp; haber manifestado el arrendador anteriormente&nbsp; su voluntad contraria a la continuaci\u00f3n&nbsp; del contrato. (Sentencia TS&nbsp; 14-4-2006, en el Recurso 4538\/1998).&nbsp;<\/li><li>Que, admitida la obligaci\u00f3n del banco de&nbsp; constituir la fianza cuando se entregase&nbsp; en arrendamiento el complejo, el hecho&nbsp; de haberse fijado una fecha para ello&nbsp; subordinando a la entrega la constituci\u00f3n&nbsp; de la fianza, el haberse retrasado tal entrega&nbsp; unos d\u00edas no libera al mismo de su&nbsp; obligaci\u00f3n por fianza y consiguiente pago&nbsp; de la cantidad garantizada, m\u00e1xime&nbsp; cuando ello comportar\u00eda un enriquecimiento&nbsp; injusto del mismo que percibir\u00eda&nbsp; los beneficios que la operaci\u00f3n de afianzamiento&nbsp; le deparaban y quiere ahora&nbsp; sustraerse de las obligaciones que como&nbsp; tal avalista le incumben. (Sentencia TS&nbsp; 25-3-1998, en el Recurso 853\/1994).&nbsp;<\/li><li>Que, si se constituye una hipoteca en&nbsp; orden a asegurar la fianza del contrato,&nbsp; la entrega de llaves por el arrendatario&nbsp; sin oposici\u00f3n del arrendador, la conexi\u00f3n&nbsp; que exist\u00eda entre los sujetos de&nbsp; la hipoteca qued\u00f3 definitivamente resuelta&nbsp; al desaparecer la obligaci\u00f3n&nbsp; principal. (Sentencia TS 1-7-2002, en&nbsp; el Recurso de casaci\u00f3n 27\/1997).&nbsp;<\/li><li>Que opera lo dispuesto en el art\u00edculo&nbsp; 1837 CC si los fiadores se obligaron&nbsp; solidariamente. (Sentencia 7-1-2000&nbsp; Secci\u00f3n 5.\u00aa AP Alicante).&nbsp;<\/li><li>Que la novaci\u00f3n simplemente modificativa&nbsp; del contrato no proyecta sus&nbsp; efectos agravando la responsabilidad&nbsp; del fiador, pero no significa la extinci\u00f3n&nbsp; de la fianza que subsistir\u00eda respecto al&nbsp; quantum inicialmente garantizado.&nbsp; (Sentencia 11-1-1999 Secci\u00f3n 13.\u00aa AP&nbsp; Barcelona).&nbsp;<\/li><li>Que la responsabilidad del fiador se&nbsp; extiende hasta el momento del lanzamiento.&nbsp; (Sentencia 26-4-2007 Secci\u00f3n&nbsp; 9.\u00aa AP Madrid).&nbsp;<\/li><\/ul>\n\n\n\n<p><span style=\"text-decoration: underline;\"><span style=\"text-decoration: underline;\" class=\"ek-underline\">i\u2019) En cuanto al dep\u00f3sito de la fianza legal&nbsp; <\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n<p>La disposici\u00f3n adicional 1.\u00aa de la LAU vigente&nbsp; dispone:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Las comunidades aut\u00f3nomas podr\u00e1n establecer&nbsp; la obligaci\u00f3n de que los arrendadores&nbsp; de finca urbana sujetos a la presente&nbsp; Ley depositen el importe de la fianza&nbsp; regulada en el art\u00edculo 36.1 de esta Ley, sin&nbsp; devengo de inter\u00e9s, a disposici\u00f3n de la administraci\u00f3n&nbsp; auton\u00f3mica o del ente p\u00fablico&nbsp; que se designe hasta la extinci\u00f3n del correspondiente&nbsp; contrato. Si, transcurrido un&nbsp; mes desde la finalizaci\u00f3n del contrato, la&nbsp; administraci\u00f3n auton\u00f3mica o el ente p\u00fablico&nbsp; competente no procediere a la devoluci\u00f3n&nbsp; de la cantidad depositada, \u00e9sta devengar\u00e1&nbsp; el inter\u00e9s legal correspondiente.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Debiendo puntualizarse, de acuerdo con&nbsp; la doctrina y la jurisprudencia:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<ul><li>Que no podr\u00e1 una comunidad aut\u00f3noma&nbsp; legislar sobre la cuant\u00eda de la fianza&nbsp; por encima del l\u00edmite exigido por el art\u00edculo&nbsp; 37, porque, seg\u00fan pone de manifiesto&nbsp; la doctrina en general, invadir\u00eda&nbsp; la competencia exclusiva del Estado y&nbsp; ser\u00eda inconstitucional.&nbsp;<\/li><li>Que la devoluci\u00f3n de la fianza ha de&nbsp; devengar el inter\u00e9s legal tan solo desde&nbsp; que se reclame de la administraci\u00f3n,&nbsp; justificando a tal efecto la terminaci\u00f3n&nbsp; del arrendamiento por la causa que&nbsp; fuere y la entrega del local arrendado&nbsp; a la propiedad.&nbsp;<\/li><li>Que el texto de la disposici\u00f3n adicional&nbsp; 3.\u00aa, seg\u00fan la doctrina, solo contempla el&nbsp; total dep\u00f3sito cuando se pacta el arrendamiento&nbsp; y la total devoluci\u00f3n cuando se&nbsp; extingue, pero que no obstante contin\u00faa&nbsp; vigente el r\u00e9gimen concertado, que tiene&nbsp; car\u00e1cter facultativo para el arrendador,&nbsp; en aquellos casos en que la normativa&nbsp; auton\u00f3mica lo hubiera previsto.&nbsp;<\/li><li>Que el plazo para depositar la fianza&nbsp; ser\u00e1 el fijado por la legislaci\u00f3n auton\u00f3mica;&nbsp; y el de solicitar la devoluci\u00f3n ser\u00e1&nbsp; el de cinco a\u00f1os a contar desde la resoluci\u00f3n&nbsp; del contrato.&nbsp;<\/li><\/ul>\n\n\n\n<h2 class=\"has-text-color\" style=\"color:#d7522c\">B) La fianza en los contratos anteriores&nbsp; al 1-1-1995 que a\u00fan estuvieren&nbsp; vigentes&nbsp;<\/h2>\n\n\n\n<h4><strong>a) El art\u00edculo 105 de la LAU, Texto refundido&nbsp; de 24-12-1964&nbsp;<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p>1. A la celebraci\u00f3n de los contratos comprendidos&nbsp; en esta Ley, ser\u00e1 obligatoria&nbsp; la exigencia y prestaci\u00f3n de fianza en&nbsp; cantidad equivalente a una mensualidad&nbsp; de renta en el arrendamiento o&nbsp; subarriendo total de viviendas, y de dos&nbsp; en el arrendamiento de viviendas&nbsp; amuebladas y en el arrendamiento o&nbsp; subarriendo total de locales de negocio.&nbsp; En los subarriendos parciales, la&nbsp; fianza ser\u00e1 igual a la mitad de la renta&nbsp; que corresponda al arrendamiento.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>2. Quedan exceptuados de esta obligaci\u00f3n&nbsp; los arrendamientos de locales al&nbsp; Estado, provincia o municipio cuya renta&nbsp; haya de ser satisfecha con cargo a&nbsp; sus respectivos presupuestos.<\/p>\n\n\n\n<h4><strong>&nbsp;b) La lectura del art\u00edculo que hemos&nbsp; transcrito permite afirmar:<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<ul><li>&nbsp;\u2022 Que es posible que un tercero preste&nbsp; la fianza en sustituci\u00f3n del principal&nbsp; obligado. &nbsp; &nbsp;<\/li><li>Que el arrendador no podr\u00e1 renunciar&nbsp; al derecho de exigir la fianza, por el&nbsp; car\u00e1cter imperativo del Decreto del entonces&nbsp; Ministerio de Trabajo de 11-3-&nbsp; 1949, que en su art\u00edculo 2 impon\u00eda el&nbsp; car\u00e1cter obligatorio de la misma.&nbsp;<\/li><li>Que la fianza podr\u00e1 ser persona, hipotecaria,&nbsp; etc., por lo que se deduce del&nbsp; Decreto de 11-3-1949.&nbsp;<\/li><li>Que no est\u00e1n autorizados el arrendador&nbsp; o subarrendador para apropiarse&nbsp; por s\u00ed y ante s\u00ed de la fianza hasta el&nbsp; importe de la responsabilidad en que&nbsp; incurriese por el incumplimiento de sus&nbsp; obligaciones como tal el arrendatario o&nbsp; el subarrendatario.&nbsp;<\/li><li>En cuanto a las fianzas solidarias en los&nbsp; contratos de arrendamiento, la pr\u00e1ctica&nbsp; judicial pone de manifiesto, sin embargo,&nbsp; que, por la excesiva duraci\u00f3n de los procesos,&nbsp; aunque se trate de simples desahucios&nbsp; por falta de pago, las fianzas&nbsp; resultan insuficientes para asegurar el&nbsp; impago de las rentas que van venciendo&nbsp; desde que aquellos se inician hasta que&nbsp; llega el lanzamiento del arrendatario. Y&nbsp; de ah\u00ed que cada d\u00eda sea m\u00e1s frecuente&nbsp; exigir la prestaci\u00f3n por parte de un tercero,&nbsp; de una fianza o aval solidario que&nbsp; cubra, al menos, dicho impago durante&nbsp; el periodo de tiempo de duraci\u00f3n del&nbsp; proceso, asegurando, en todo caso, al&nbsp; arrendador el cobro de dichos alquileres.&nbsp;<\/li><\/ul>\n\n\n\n<p>Si dicha fianza resulta posible o incluso&nbsp; recomendable en todos los casos, puede&nbsp; plantearse la duda de si el fiador&nbsp; solidario ser\u00e1 responsable, cuando no&nbsp; se hubiere especificado el tiempo de&nbsp; duraci\u00f3n, tan solo por el plazo que se&nbsp; hubiere pactado o tambi\u00e9n por las pr\u00f3rrogas&nbsp; voluntarias o la forzosa.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La Sentencia del Tribunal Supremo de&nbsp; 27 de febrero de 1981 (art. 633) llega&nbsp; a la conclusi\u00f3n de que la duraci\u00f3n del&nbsp; aval es no solo durante plazo contractual,&nbsp; sino tambi\u00e9n durante toda la vida&nbsp; del contrato, sin que pueda obstar a&nbsp; ello el art\u00edculo 1851 del CC, ya que&nbsp; este precepto se contrae a la pr\u00f3rroga&nbsp; voluntaria que el acreedor concede, y&nbsp; no a la que al tiempo del concierto de&nbsp; la correspondiente obligaci\u00f3n viene&nbsp; impuesta por disposici\u00f3n legal.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Nos congratula que esta doctrina venga&nbsp; siendo acogida por las audiencias.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<ul><li>\u2022 Que las fianzas contratadas por encima&nbsp; del tope legal previsto en el art\u00edculo&nbsp; 105 de la LAU 1964 son v\u00e1lidas.&nbsp;<\/li><li>Que es necesario que se produzca la&nbsp; entrega de la cosa arrendada, para la&nbsp; devoluci\u00f3n de la fianza. As\u00ed lo declara&nbsp; la Sentencia del Tribunal Supremo de&nbsp; 7 de diciembre de 1972 (art. 4890).&nbsp;<\/li><li>Que la cuant\u00eda de la fianza ha de calcularse&nbsp; por el importe de la renta pactada,&nbsp; sin que los aumentos legales, que&nbsp; no den lugar a otorgamiento de nuevo&nbsp; contrato, obliguen a ampliarla. (Sentencia&nbsp; TS 17-12-1987).&nbsp;<\/li><\/ul>\n\n\n\n<h2 class=\"has-text-color\" style=\"color:#d7522c\">C) La fianza en la legislaci\u00f3n de las&nbsp; comunidades aut\u00f3nomas catalanas&nbsp;<\/h2>\n\n\n\n<p>Lo dicho en los apartados anteriores es aplicable&nbsp; en Catalu\u00f1a, siquiera deber\u00e1 tenerse&nbsp; en cuenta respecto a los arrendamientos&nbsp; que se concierten en esta comunidad lo&nbsp; dispuesto en la Ley 13\/1996 de 29 de julio&nbsp; (BOE del 23 de agosto) del Parlamento&nbsp; catal\u00e1n sobre registro y dep\u00f3sito de fianza&nbsp; de los contratos de alquiler de fincas urbanas&nbsp; y de modificaci\u00f3n de la Ley 24\/1991,&nbsp; de la vivienda. Y el Decreto 147\/1997, de&nbsp; 10 de junio (DOGC de 19 de junio), derogatorio&nbsp; del Decreto 436\/1982, de 2 de diciembre,&nbsp; sobre emisi\u00f3n del papel de fianza,&nbsp; que tiene por objeto desarrollar la Ley&nbsp; 13\/1996, de 29 de julio, antes citada.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Disposiciones que, en s\u00edntesis:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<ul><li>Declaran la obligatoriedad de las fianzas&nbsp; en met\u00e1lico establecido en el art\u00edculo&nbsp; 36 de la LAU de 24-11-1994,&nbsp; tanto en los arrendamientos de finca&nbsp; urbana destinada a vivienda como a&nbsp; otros usos, y necesidades de depositarla&nbsp; en el Instituto Catal\u00e1n del Suelo,&nbsp; tanto al celebrarse el contrato, como&nbsp; al actualizarse la renta con posterioridad.&nbsp; Y asimismo las fianzas que las&nbsp; empresas de suministro y servicios&nbsp; exijan a los abonados a la formalizaci\u00f3n&nbsp; de dichos contratos. Y la obligatoriedad&nbsp; de hacerlo tambi\u00e9n en los&nbsp; arrendamientos por temporada, siquiera&nbsp; esta deba ser proporcional al&nbsp; t\u00e9rmino de duraci\u00f3n del contrato.&nbsp;<\/li><li>Que en los arrendamientos de negocio&nbsp; en los que no se especificase la&nbsp; parte del arrendamiento que corresponde&nbsp; al local propiamente dicho y la&nbsp; que corresponda al negocio, la fianza&nbsp; a depositar es un 4% del valor catastral&nbsp; del inmueble en c\u00f3mputo anual.&nbsp;<\/li><li>Se regula el Registro de contrato de&nbsp; alquiler de fincas urbanas en orden a&nbsp; acreditar el cumplimiento de la obligaci\u00f3n&nbsp; del dep\u00f3sito de fianza.&nbsp;<\/li><li>Se regula la cancelaci\u00f3n del dep\u00f3sito&nbsp; a cuyo efecto el solicitante ha de solicitarlo&nbsp; dentro de los ocho d\u00edas siguientes&nbsp; a la extinci\u00f3n del contrato,&nbsp; que debe ser devuelta en el t\u00e9rmino&nbsp; m\u00e1ximo de veinti\u00fan d\u00edas por la entidad&nbsp; financiera, con la autorizaci\u00f3n propia&nbsp; del Instituto Catal\u00e1n del Suelo.<\/li><li>Se regula la posibilidad de un r\u00e9gimen&nbsp; de concierto para ser utilizado&nbsp; por los propietarios y profesionales&nbsp; dedicados a la administraci\u00f3n de fincas&nbsp; siguiendo los requisitos previstos&nbsp; en el propio Decreto. Y asimismo por&nbsp; los arrendadores que tengan un m\u00ednimo&nbsp; de veinticinco contratos de&nbsp; arrendamiento y se regule el procedimiento&nbsp; de inspecci\u00f3n por el Instituto&nbsp; Catal\u00e1n del Suelo y el r\u00e9gimen&nbsp; sancionador.<\/li><\/ul>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>PDF La proliferaci\u00f3n de los desahucios por&nbsp; falta de pago de la renta que con motivo&nbsp; de la crisis econ\u00f3mica se viene produciendo&nbsp; en los \u00faltimos meses, justifica que&nbsp; saquemos a la luz la legislaci\u00f3n y la problem\u00e1tica&nbsp; que plantea la fianza que se ha&nbsp; prestado o que tenga que prestarse al&nbsp; celebrarse un contrato [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":14,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"advgb_blocks_editor_width":"","advgb_blocks_columns_visual_guide":"","_editorskit_title_hidden":false,"_editorskit_reading_time":0},"categories":[50],"tags":[],"author_meta":{"display_name":"Laura Par\u00eds","author_link":"https:\/\/revistaconsell.com\/es\/author\/lauraparis\/"},"featured_img":null,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistaconsell.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2073\/"}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistaconsell.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistaconsell.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post\/"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaconsell.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/14\/"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaconsell.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments\/?post=2073"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/revistaconsell.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2073\/revisions\/"}],"predecessor-version":[{"id":2076,"href":"https:\/\/revistaconsell.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2073\/revisions\/2076\/"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistaconsell.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/?parent=2073"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaconsell.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories\/?post=2073"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaconsell.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags\/?post=2073"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}