{"id":2415,"date":"2010-12-10T10:04:24","date_gmt":"2010-12-10T09:04:24","guid":{"rendered":"http:\/\/revistaconsell.com\/?p=2415"},"modified":"2020-06-02T10:05:25","modified_gmt":"2020-06-02T09:05:25","slug":"la-aplicacion-de-la-doctrina-del-abuso-de-derecho-por-los-juzgados-y-tribunales-2-a-parte","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaconsell.com\/es\/la-aplicacion-de-la-doctrina-del-abuso-de-derecho-por-los-juzgados-y-tribunales-2-a-parte\/","title":{"rendered":"La aplicaci\u00f3n de la doctrina del abuso de derecho por los juzgados y tribunales (2.\u00aa parte)"},"content":{"rendered":"\n\n\n\t<div class=\"dkpdf-button-container\" style=\" text-align:right \">\n\n\t\t<a class=\"dkpdf-button\" href=\"\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2415\/?pdf=2415\" target=\"_blank\"><span class=\"dkpdf-button-icon\"><i class=\"fa fa-file-pdf-o\"><\/i><\/span> PDF<\/a>\n\n\t<\/div>\n\n\n\n\n\n\n<h2><span style=\"color:#d7522c\" class=\"has-inline-color\">III. LA APLICACI\u00d3N DEL ABUSO DE&nbsp; DERECHO EN CUESTIONES DERIVADAS&nbsp; DE LA PROPIEDAD HORIZONTAL&nbsp;<\/span><\/h2>\n\n\n\n<h4>A) Ley estatal de 21 de julio de 1960<\/h4>\n\n\n\n<p>Esta Ley, en su adaptaci\u00f3n a la Reforma&nbsp; de 6 de abril de 1999, menciona el abuso&nbsp; de derecho en el art\u00edculo 18 al declarar&nbsp; en el apartado 1 que \u201clos acuerdos&nbsp; de la Junta de propietarios ser\u00e1 impugnables&nbsp; ante los Tribunales, de conformidad&nbsp; a lo establecido en la legislaci\u00f3n&nbsp; procesal general, en los supuestos que&nbsp; menciona, entre los que se encuentra el&nbsp; comprendido en el apartado c, es decir&nbsp; \u00abcuando supongan un grave perjuicio&nbsp; para alg\u00fan propietario que no tenga obligaci\u00f3n&nbsp; judicial de soportarlo <em>o se haya&nbsp; adoptado con abuso de derecho\u00bb\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<h4><strong>a) En el \u00e1mbito doctrinal&nbsp;<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p>Vicente Magro Servet, en un trabajo&nbsp; que, bajo el t\u00edtulo \u201cCasu\u00edstica pr\u00e1ctica&nbsp; sobre la admisi\u00f3n y rechazo del abuso&nbsp; de derecho en la propiedad horizontal\u201d,&nbsp; aparece publicado en la revista Sepin&nbsp; de mayo de 2006, dice, en s\u00edntesis, que&nbsp; \u201cpara que concurra abuso de derecho&nbsp; tiene que existir una patente desproporci\u00f3n&nbsp; entre el fin pretendido y la actuaci\u00f3n&nbsp; de la parte, siendo \u00e9sta irracional,&nbsp; sin que le cause ning\u00fan beneficio y con&nbsp; perjuicio para la otra, tiene que existir&nbsp; intenci\u00f3n de da\u00f1ar, sin que resulte provechoso&nbsp; para quien lo ejercita o utilizando&nbsp; el Derecho de un modo anormal o&nbsp; contrario a la convivencia\u201d. A\u00f1adiendo, &nbsp;en relaci\u00f3n a la acci\u00f3n de que habla el&nbsp; art\u00edculo 18.1 LPH, que la comunidad&nbsp; podr\u00eda adoptar el acuerdo por abuso de&nbsp; derecho, aun sin ser exigible la unanimidad,&nbsp; adoptando el acuerdo con la&nbsp; oposici\u00f3n de un comunero que alega&nbsp; afectaci\u00f3n, y tambi\u00e9n cuando el acuerdo&nbsp; se haya adoptado con abuso de derecho&nbsp; frente a un propietario.<\/p>\n\n\n\n<p>Y asimismo en otro trabajo que bajo el&nbsp; t\u00edtulo \u201c\u00bfSe puede apelar en la teor\u00eda del&nbsp; abuso de derecho en la adopci\u00f3n de&nbsp; acuerdos por las juntas de propietarios?\u201d,&nbsp; que aparece publicado en la revista&nbsp; Consell n.\u00ba 65, dice \u201cque debe admitirse&nbsp; la posibilidad de anularlos, ya que&nbsp; en caso contrario ello supondr\u00eda que si&nbsp; un grupo de comuneros alcanza un&nbsp; qu\u00f3rum suficiente, podr\u00eda tener cobertura&nbsp; en el \u00abpoder de los votos\u00bb para poder&nbsp; alcanzar los acuerdos aunque fuera contrario&nbsp; al ordenamiento jur\u00eddico\u201d.<\/p>\n\n\n\n<h4>b) En el \u00e1mbito de la jurisprudencia&nbsp;<\/h4>\n\n\n\n<p><em>b.1) Tribunal Supremo&nbsp;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><span style=\"text-decoration: underline;\"><span style=\"text-decoration: underline;\" class=\"ek-underline\">\u2022 Servidumbre de paso&nbsp;<\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n<p>La Sentencia de 9 de junio de 1975 (art.&nbsp; 2347), en la que en un supuesto de ejercicio&nbsp; de una acci\u00f3n dirigida contra la comunidad&nbsp; de propietarios, con la pretensi\u00f3n&nbsp; de que se constituyese una servidumbre&nbsp; de paso a favor del titular del&nbsp; local, que quiere cambiar su destino dedic\u00e1ndolo&nbsp; a aparcamiento de autom\u00f3viles,&nbsp; para lo cual es insuficiente la salida&nbsp; a la v\u00eda p\u00fablica de que dispone, declara&nbsp; \u201cque la oposici\u00f3n por parte de la comunidad&nbsp; a la constituci\u00f3n de la servidumbre&nbsp; sobre los elementos comunes del edificio&nbsp; en beneficio de uno de los propietarios,&nbsp; no puede ser desvirtuada mediante&nbsp; la aplicaci\u00f3n de la doctrina sobre el abuso&nbsp; del derecho\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>La de 13 de mayo de 1976 (art. 2046), en&nbsp; la que despu\u00e9s de declarar que el propietario&nbsp; de un local no puede hacer obras en&nbsp; el subsuelo sin autorizaci\u00f3n de la comunidad&nbsp; por tratarse de un elemento com\u00fan, y&nbsp; de que cualquier propietario puede solicitar&nbsp; de la autoridad judicial la declaraci\u00f3n&nbsp; de nulidad de un precepto estatutario a la&nbsp; ley, se a\u00f1ade en el \u00faltimo considerando&nbsp; \u201cque tampoco se da el abuso de derecho&nbsp; porque \u00e9ste no puede existir cuando se&nbsp; ejercita un derecho que ha sido desconocido&nbsp; y vulnerado como en el presente caso&nbsp; lo ha sido por los recurrentes\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><span style=\"text-decoration: underline;\"><span style=\"text-decoration: underline;\" class=\"ek-underline\">\u2022 Reivindicaci\u00f3n de un espacio en la terraza&nbsp;<\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n<p>La Ley de 14 de octubre de 1991 (art.&nbsp; 6916), en la que se alegaba la inaplicaci\u00f3n&nbsp; del p\u00e1rrafo 2.\u00ba del art\u00edculo 7 del&nbsp; C\u00f3digo Civil, razona que el motivo es&nbsp; inconsistente y no puede ser acogido,&nbsp; ya que la comunidad accionante, en&nbsp; ejercicio del derecho constitucional a&nbsp; obtener tutela judicial a sus derechos e&nbsp; intereses leg\u00edtimos \u2014art. 24, con relaci\u00f3n&nbsp; al 7 y 11.3.\u00ba de la Ley org\u00e1nica del&nbsp; poder judicial\u2014 postula la reivindicaci\u00f3n&nbsp; del espacio-terraza que reputan elemento&nbsp; com\u00fan, frente a la construcci\u00f3n&nbsp; acaparadora de dicho espacio y limitativa&nbsp; del vuelo de la cubierta que la recurrente llev\u00f3 a cabo en forma caprichosa, al margen de la titulaci\u00f3n del inmueble&nbsp; y, por lo tanto, de los leg\u00edtimos derechos&nbsp; de los recurrentes, en cuanto pretenden&nbsp; la acomodaci\u00f3n de la realidad existente&nbsp; y arbitrariamente producida, al cauce de &nbsp;la normalidad legal, y es l\u00f3gico que eso&nbsp; haya producido tensiones y diferencias&nbsp; en las partes, que no encajan en el concepto&nbsp; de ejercicio antisocial de los derechos,&nbsp; en los que la arbitrariedad y el&nbsp; actuar doloso mueven el hacer en beneficio&nbsp; de los ego\u00edsmos desmesurados&nbsp; de unos, perjudicando sin raz\u00f3n, motivo&nbsp; o causa justificante o susceptible de la&nbsp; justificaci\u00f3n, los derechos de los dem\u00e1s&nbsp; que resultan afectados por estas conductas.<\/p>\n\n\n\n<p><span style=\"text-decoration: underline;\"><span style=\"text-decoration: underline;\" class=\"ek-underline\">\u2022 Construcci\u00f3n de un estacionamiento&nbsp; subterr\u00e1neo en el subsuelo<\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n<p>La de 14 de julio de 1992 (art. 6293),&nbsp; que, en un supuesto en el que la mancomunidad&nbsp; de propietarios de un conjunto&nbsp; residencial integrado por once&nbsp; edificios con 324 propietarios y una&nbsp; parcela de 13.000 m2 destinado a zona&nbsp; de paseo, jardines, piscinas, etc., acord\u00f3&nbsp; en junta por mayor\u00eda la construcci\u00f3n&nbsp; de un estacionamiento subterr\u00e1neo en&nbsp; el subsuelo de dicho elemento com\u00fan&nbsp; a fin de solucionar el problema de la&nbsp; escasez de plazas de garaje, razona,&nbsp; con relaci\u00f3n al motivo de casaci\u00f3n en&nbsp; el que se acusaba la infracci\u00f3n de los&nbsp; art\u00edculos 11 y 16 de la Ley de propiedad&nbsp; horizontal: \u201cDel examen de las dos&nbsp; sentencias dictadas resulta con la suficiente&nbsp; claridad en aquellos una persistente&nbsp; conducta de entorpecimiento&nbsp; de lo que aparece claramente beneficioso&nbsp; para los titulares del conjunto o&nbsp; complejo residencial, la construcci\u00f3n&nbsp; de unos aparcamientos que contribuyan&nbsp; a resolver el problema de la ubicaci\u00f3n&nbsp; de sus veh\u00edculos, estimando este&nbsp; tribunal que con ello se est\u00e1 incidiendo&nbsp; por los actores-recurridos en esa conducta&nbsp; antisocial a la vez que de abuso&nbsp; de sus derechos.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p><span style=\"text-decoration: underline;\"><span style=\"text-decoration: underline;\" class=\"ek-underline\">\u2022 Cerramiento de hueco de comunicaci\u00f3n&nbsp; en la escalera<\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n<p>La Ley de 19-7-1994 alega, adem\u00e1s de&nbsp; la infracci\u00f3n del art\u00edculo 7.2.\u00ba del CC, la&nbsp; de la doctrina legal construida sobre la&nbsp; prohibici\u00f3n del abuso del derecho y el&nbsp; ejercicio antisocial del mismo; tampoco&nbsp; puede ser acogida, ya que el \u00fanico abuso&nbsp; de derecho y ejercicio antisocial del&nbsp; mismo radica en la conducta de un copropietario&nbsp; que sin contar con el benepl\u00e1cito&nbsp; de los restantes realiza obras de&nbsp; la entidad de las discutidas.<\/p>\n\n\n\n<p><span style=\"text-decoration: underline;\"><span style=\"text-decoration: underline;\" class=\"ek-underline\">\u2022 Derecho de voto&nbsp;<\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n<p>La de 6 de mayo de 1994 (R. 1786\/1991)&nbsp; declara que el abuso de derecho presupone&nbsp; la utilizaci\u00f3n de un derecho para&nbsp; satisfacer un inter\u00e9s injusto, no protegido,&nbsp; que implique un uso normal del derecho.&nbsp; Circunstancias que no concurren en el&nbsp; supuesto de que los copropietarios se limitaron&nbsp; a ejercer su derecho de voto en&nbsp; las juntas en las que se deneg\u00f3 la autorizaci\u00f3n&nbsp; de la chimenea proyectada por el&nbsp; recurrente en elementos comunes.<\/p>\n\n\n\n<p><span style=\"text-decoration: underline;\"><span style=\"text-decoration: underline;\" class=\"ek-underline\">\u2022 Escalera de acceso con el rellano de la escalera<\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n<p>La de 11 de julio de 1994 (dictada en el&nbsp; R. 2475\/1991, art. 6388), que en un supuesto&nbsp; en el que se discut\u00eda la realizaci\u00f3n&nbsp; por la comunidad de propietarios de&nbsp; obras consistentes en la instalaci\u00f3n de&nbsp; una puerta o cerramiento del hueco de&nbsp; comunicaci\u00f3n de la escalera de acceso&nbsp; con el rellano de la escalera, razona que&nbsp; ha de apreciarse existencia de un ejercicio&nbsp; abusivo por parte de los actores aqu\u00ed&nbsp; recurridos de su derecho a impugnar las&nbsp; obras llevadas a cabo por la comunidad&nbsp; de propietarios por cuanto hab\u00edan conocido&nbsp; la realizaci\u00f3n de las obras desde el&nbsp; mismo momento en que ejecutaron ydejaron transcurri un largo per\u00edodo de&nbsp; nueve a\u00f1os sin hacer impugnaci\u00f3n alguna,&nbsp; y dado que la restituci\u00f3n del rellano&nbsp; de la escalera a su estado originario no&nbsp; les reportar\u00eda beneficio alguno ni la situaci\u00f3n&nbsp; actual les causa perjuicio de ninguna&nbsp; clase ni merma de su derecho a&nbsp; utilizar los elementos comunes (a los que&nbsp; sigue perteneciendo el rellano) conforme&nbsp; a su destino.<\/p>\n\n\n\n<p><span style=\"text-decoration: underline;\"><span style=\"text-decoration: underline;\" class=\"ek-underline\">\u2022 Pared medianera<\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n<p>La de 13 de febrero de 1995 declara:&nbsp; \u201cLa doctrina jurisprudencial expuesta ha&nbsp; de llevar a la inexorable desestimaci\u00f3n&nbsp; del motivo, al no concurrir en el presente&nbsp; caso los apuntados requisitos que configuran&nbsp; el abuso de derecho, ya que es&nbsp; plenamente leg\u00edtimo y serio, y en modo&nbsp; alguno excesivo o anormal, el inter\u00e9s jur\u00eddico&nbsp; de los demandantes, aqu\u00ed recurridos,&nbsp; en su calidad de copropietarios de&nbsp; un edificio en r\u00e9gimen de propiedad horizontal,&nbsp; en oponerse a que se alteren los&nbsp; elementos comunes de su edificio, de&nbsp; tan grave trascendencia, adem\u00e1s, como&nbsp; es la de abrir unos huecos en el muro&nbsp; medianero (elemento com\u00fan) que separa&nbsp; dicho edificio del contiguo, perteneciente&nbsp; a distinta comunidad, y poner&nbsp; ambos inmuebles en comunicaci\u00f3n, para&nbsp; ampliar las instalaciones de una industria&nbsp; de cafeter\u00eda, con las consiguientes complejidades&nbsp; comunitarias que ello puede&nbsp; entra\u00f1ar, por lo que el principio<em> qui iure&nbsp; suo utitur neminem laedit <\/em>adquiere, en el caso concreto aqu\u00ed examinado, su plena&nbsp; vigencia, al aparecer clara y patente, en&nbsp; los actores, la existencia de una <em>iusta&nbsp; causa litigandi.<\/em>\u201d<\/p>\n\n\n\n<p><span style=\"text-decoration: underline;\"><span style=\"text-decoration: underline;\" class=\"ek-underline\">\u2022 Cerramiento de un local comercial que&nbsp; lo a\u00edsle del exterior<\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n<p>La Sentencia de la Sala 1.\u00aa TS de 16 de&nbsp; mayo de 2001, dictada en el Recurso de&nbsp; casaci\u00f3n 1123\/1996, al declarar: \u201cNo&nbsp; puede aceptarse la calificaci\u00f3n que&nbsp; hace la Sentencia a quo de la conducta&nbsp; del copropietario aqu\u00ed recurrente como&nbsp; de ejercicio abusivo de su derecho al&nbsp; oponerse a la apertura de los huecos en&nbsp; un muro constitutivo de un elemento&nbsp; com\u00fan y al establecimiento de una servidumbre&nbsp; de paso a favor de un inmueble&nbsp; integrante de otra comunidad; exigi\u00e9ndose&nbsp; el consentimiento un\u00e1nime de&nbsp; los copropietarios para la alteraci\u00f3n de&nbsp; los elementos comunes y la constituci\u00f3n&nbsp; de un gravamen como el que se&nbsp; pretende, la oposici\u00f3n del copropietario&nbsp; recurrente est\u00e1 amparada por los derechos&nbsp; que como perteneciente a la comunidad&nbsp; le reconoce la legislaci\u00f3n reguladora&nbsp; de esa forma especial de copropiedad.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p><span style=\"text-decoration: underline;\"><span style=\"text-decoration: underline;\" class=\"ek-underline\">\u2022 Marquesina<\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n<p>La de 30 de septiembre de 1993 de la&nbsp; AP de Castell\u00f3n (RGD, 1994, p. 9185) al&nbsp; declarar que no es posible hablar de&nbsp; abuso de derecho en el ejercicio por parte&nbsp; de la comunidad en una demanda&nbsp; para que el demandado retirara la marquesina&nbsp; o cobertizo que instal\u00f3 a lo largo&nbsp; de la vivienda, de unos dos metros de&nbsp; anchura construido con uralita trasl\u00facida&nbsp; que se apoya en estructura met\u00e1lica anclada&nbsp; en la pared.<\/p>\n\n\n\n<p><span style=\"text-decoration: underline;\"><span style=\"text-decoration: underline;\" class=\"ek-underline\">\u2022 Ascensor&nbsp;<\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n<p>La de 23 de junio de 1994 de la Secci\u00f3n&nbsp; 1.\u00aa de la AP de Valladolid (RGD, 1995, p.&nbsp; 1457), que entiende que no cabe hablar&nbsp; de abuso de derecho en el ejercicio de&nbsp; una acci\u00f3n interdictal de obra nueva si&nbsp; no tuvo por objeto m\u00e1s que defender los&nbsp; intereses propios y los comunes que entend\u00eda&nbsp; conculcados con la instalaci\u00f3n de&nbsp; un ascensor con p\u00e9rdida de la luminosidad&nbsp; y ventilaci\u00f3n en las viviendas, descansillo&nbsp; de la escalera y p\u00e9rdida de uso&nbsp; de un elemento com\u00fan.<\/p>\n\n\n\n<p><span style=\"text-decoration: underline;\"><span style=\"text-decoration: underline;\" class=\"ek-underline\">\u2022 Uso privado<\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n<p>La de 1 de diciembre de 2000 de la&nbsp; Secci\u00f3n 3.\u00aa AP Vizcaya, dictada en el&nbsp; Recurso de apelaci\u00f3n 401\/1999 (AC,&nbsp; abril de 2002, p. 277), al declarar que&nbsp; no puede hablarse de un ejercicio abusivo&nbsp; del derecho que indiscutiblemente&nbsp; corresponde a la comunidad de propietarios.&nbsp; Y decimos corresponde a la comunidad&nbsp; porque \u2014en primer lugar\u2014 concurre&nbsp; un acuerdo adoptado bajo los&nbsp; requisitos exigidos por la Ley en el que,&nbsp; ya en su d\u00eda, se acord\u00f3 el uso privativo&nbsp; a un anterior comunero de un espacio&nbsp; comprendido por el existente entre el&nbsp; citado patio y la entreplanta.<\/p>\n\n\n\n<p><span style=\"text-decoration: underline;\"><span style=\"text-decoration: underline;\" class=\"ek-underline\">\u2022 Aprobaci\u00f3n de cuentas<\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n<p>La de 1 de marzo 2002 de la Secci\u00f3n 4.\u00aa&nbsp; AP Zaragoza, dictada en el Recurso de&nbsp; apelaci\u00f3n 284\/2001 (AC, septiembre de&nbsp; 2002, p. 1515), al declarar en un supuesto&nbsp; de imputaci\u00f3n de unos acuerdos sobre&nbsp; aprobaci\u00f3n de cuentas, aprobaci\u00f3n de presupuestos &nbsp;y determinaci\u00f3n del importe de&nbsp; aquellas, que no existe abuso de derecho&nbsp; al no existir m\u00e1s que una discrepancia en&nbsp; el modo de llevar la comunidad entre la&nbsp; mayor\u00eda de los comuneros y la minor\u00eda,&nbsp; porque tal conflicto ha de ser resuelto en&nbsp; las votaciones de las juntas conforme al&nbsp; principio de la autoorganizaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p><span style=\"text-decoration: underline;\"><span style=\"text-decoration: underline;\" class=\"ek-underline\">\u2022 Obras<\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n<p>La de 6 de mayo de 2002 de la Secci\u00f3n&nbsp; 2.\u00aa AP C\u00e1diz, en el Recurso de apelaci\u00f3n&nbsp; 83\/2002 (SP\/sent\/38671), al declarar&nbsp; que la tolerancia de la comunidad durante&nbsp; cerca de quince a\u00f1os en cuanto a la&nbsp; ejecuci\u00f3n de la obra de uni\u00f3n de parte&nbsp; de la vivienda y del local comercial, unida&nbsp; a la circunstancia de no producirse perjuicio&nbsp; para la misma, lleva por tener v\u00e1lida&nbsp; la invocaci\u00f3n del abuso de derecho.<\/p>\n\n\n\n<p><span style=\"text-decoration: underline;\"><span style=\"text-decoration: underline;\" class=\"ek-underline\">\u2022 Toldo<\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n<p>La de 15 de noviembre de 2002 de la&nbsp; Secci\u00f3n 3.\u00aa AP C\u00f3rdoba (Sep\u00edn, abril de&nbsp; 2003), al declarar: \u201cEn la fotograf\u00eda n\u00edtidamente&nbsp; se aprecia que el toldo colocado&nbsp; por los codemandados en el piso primero&nbsp; es id\u00e9ntico al existente en el piso cuarto&nbsp; del mismo edificio, y es el caso, que no&nbsp; consta, que ninguna pretensi\u00f3n de igual&nbsp; contenido haya sido deducida frente a los&nbsp; titulares de citado piso cuarto; la conclusi\u00f3n&nbsp; no debe ser otra que la de considerar&nbsp; que el actor, hoy apelante, no hace sino&nbsp; un ejercicio arbitrario del derecho (en&nbsp; este caso las pertinentes normas contenidas&nbsp; en la Ley de propiedad horizontal),&nbsp; y por ende no ejercita el mismo tal y como&nbsp; ineludiblemente exige el art\u00edculo 7.1 del&nbsp; C\u00f3digo Civil, esto es, conforme a las exigencias&nbsp; de la buena fe.<\/p>\n\n\n\n<p><span style=\"text-decoration: underline;\"><span style=\"text-decoration: underline;\" class=\"ek-underline\">\u2022 Salida de humos<\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n<p>La de 15 de noviembre de 2002 de la&nbsp; Secci\u00f3n 16.\u00aa AP Barcelona (RJC, 2003,&nbsp; II, p. 80), al declarar que es evidente que&nbsp; dotar de mayor altura a la salida de humos&nbsp; no solo no perjudica, sino que beneficia&nbsp; al resto de los propietarios al&nbsp; distanciar m\u00e1s el humo respecto del suelo&nbsp; de la terraza o cualquier otro elemento&nbsp; de otro vecino (que es el sentido de la&nbsp; regulaci\u00f3n administrativa), por lo que&nbsp; existe abuso de derecho en la pretensi\u00f3n&nbsp; de la comunidad de impedirlo.<\/p>\n\n\n\n<p><span style=\"text-decoration: underline;\"><span style=\"text-decoration: underline;\" class=\"ek-underline\">\u2022 Patio de luces<\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n<p>La de 7 de marzo de 2003 de la Secci\u00f3n&nbsp; 4.\u00aa AP Murcia (SP\/sent\/45723), al&nbsp; declarar en el Recurso de apelaci\u00f3n&nbsp; 374\/2002: \u201cNo aflora la presencia de&nbsp; un ejercicio del derecho de mala fe o un&nbsp; abuso del propio derecho, pues el&nbsp; acuerdo de cierre de una puerta a un&nbsp; patio de luces de la finca no es sino la&nbsp; consecuencia de su apertura contraria&nbsp; a las exigencias de la ley especial reguladora&nbsp; de la materia, es decir, sin contar&nbsp; con la unanimidad de los propietarios&nbsp; afectando, como afecta, a elementos&nbsp; comunes, ello seg\u00fan se desprende del&nbsp; art\u00edculo 17.1 de la propia LPH en relaci\u00f3n&nbsp; al T\u00edtulo Constitutivo de la propiedad&nbsp; compartida.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p><span style=\"text-decoration: underline;\"><span style=\"text-decoration: underline;\" class=\"ek-underline\">\u2022 Uso de un elemento com\u00fan<\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n<p>La de 7 de julio de 2003 de la Secci\u00f3n&nbsp; 2.\u00aa AP Badajoz, dictada en el Recurso de&nbsp; apelaci\u00f3n 562\/2002 (AC, 2003, diciembre,&nbsp; p. 765), al declarar: \u201cEste Tribunal&nbsp; coincide con el criterio del apelante de&nbsp; considerar que el Acuerdo adoptado por&nbsp; la Junta de Propietarios del Edificio \u00abSan&nbsp; Isidro\u00bb n\u00fam. 16, de fecha 11 de abril de&nbsp; 2002, es contrario a la Ley, desde el momento&nbsp; que, por una parte, se le est\u00e1 impidiendo&nbsp; al demandante el uso de un&nbsp; elemento com\u00fan de los que integran la&nbsp; Comunidad de Propietarios, lo que significa&nbsp; vulneraci\u00f3n del art\u00edculo 396 del CC,&nbsp; que reconoce a los comuneros el derecho&nbsp; de uso y adecuando disfrute de&nbsp; aquellos elementos comunes, m\u00e1xime&nbsp; cuando el uso que pretende el hoy apelante&nbsp; no implica alteraci\u00f3n de la configuraci\u00f3n&nbsp; exterior del edificio, ni afecta o&nbsp; menoscaba la seguridad del mismo; y,&nbsp; por otra parte, ese acuerdo de la Junta&nbsp; de Propietarios antes mencionado, supone&nbsp; un uso antisocial o abusivo de las&nbsp; propias facultades de la Comunidad de&nbsp; Propietarios, que le impide al actor cumplir&nbsp; con las normativas y ordenanzas municipales&nbsp; reguladoras de la actividad que&nbsp; pretende desarrollar en el local de su&nbsp; propiedad, lo que, a la postre, significa&nbsp; que, por la actitud de la Comunidad, el&nbsp; hoy actor se ve abonado o a vulnerar la&nbsp; legalidad urban\u00edstica, o a cerrar su negocio,&nbsp; estableciendo as\u00ed aquella Comunidad,&nbsp; sin ning\u00fan derecho, ni legitimaci\u00f3n&nbsp; alguna para ello, una cortapisa al libre&nbsp; ejercicio de una actividad comercial.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p><span style=\"text-decoration: underline;\"><span style=\"text-decoration: underline;\" class=\"ek-underline\">\u2022 Suministro energ\u00eda el\u00e9ctrica<\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n<p>La Sentencia 30 de abril de 2008 de la&nbsp; Secci\u00f3n 14.\u00aa AP Madrid SP\/sent\/167175):&nbsp; \u201cSi el demandante no ha acreditado que&nbsp; sea posible instalar la nueva derivaci\u00f3n&nbsp; del piso 4.\u00ba, por el que discurre la antigua&nbsp; derivaci\u00f3n \u2014antes bien, de la realidad f\u00edsica&nbsp; y medidas del tubo exigibles por la&nbsp; normativa administrativa se deduce que&nbsp; no es posible\u2014 y la adecuaci\u00f3n a la normativa&nbsp; vigente es requisito necesario para&nbsp; el suministro de energ\u00eda el\u00e9ctrica al referido&nbsp; piso 4\u00ba, y, por ello, para la habitabilidad&nbsp; de la vivienda de los demandados y&nbsp; las derivaciones individuales de tres pisos&nbsp; \u20141.\u00ba, 2.\u00ba y 5.\u00ba\u2014 discurre por la fachada del&nbsp; patio norte, existe abuso de derecho y&nbsp; trato diferente sin justificaci\u00f3n alguna a&nbsp; los propietarios de las viviendas de las&nbsp; cinco plantas cuando la comunidad pretende&nbsp; la retirada de la derivaci\u00f3n individual&nbsp; del piso 4.\u00ba de la fachada del patio&nbsp; norte.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p><span style=\"text-decoration: underline;\"><span style=\"text-decoration: underline;\" class=\"ek-underline\">\u2022 Calefacci\u00f3n central<\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n<p>La de 12 de mayo de 2005 de la Secci\u00f3n&nbsp; 9.\u00aa AP Madrid (SP\/sent\/72060),&nbsp; al declarar en el Recurso de apelaci\u00f3n&nbsp; 821\/2003: \u201cLo que se pretende a trav\u00e9s&nbsp; de los nuevos acuerdos adoptados,&nbsp; es dejar sin efecto y no proceder a la&nbsp; ejecuci\u00f3n de una pluralidad de sentencias&nbsp; firmes, en las que se ha declarado&nbsp; la nulidad de los acuerdos de la comunidad&nbsp; en el sentido de suprimir el servicio&nbsp; com\u00fan de calefacci\u00f3n central de&nbsp; la finca, que se viene prestando desde&nbsp; la constituci\u00f3n del inmueble en r\u00e9gimen&nbsp; de propiedad horizontal, y por otro lado,&nbsp; a la demolici\u00f3n de la instalaci\u00f3n de gas&nbsp; y las tuber\u00edas que se hab\u00edan instalado&nbsp; en la fachada de la finca, debe entenderse&nbsp; que tales acuerdos s\u00ed implican un&nbsp; claro abuso de derecho por parte de la&nbsp; comunidad, que a trav\u00e9s de reproducir&nbsp; de forma exacta los acuerdos anteriores&nbsp; cuya nulidad ya ha sido declara en&nbsp; v\u00eda judicial, pretende desvirtuar tales&nbsp; pronunciamientos judiciales.<\/p>\n\n\n\n<p><span style=\"text-decoration: underline;\"><span style=\"text-decoration: underline;\" class=\"ek-underline\">\u2022 Terrazas<\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n<p>La de 19 de mayo de 2005 de la Secci\u00f3n&nbsp; 5.\u00aa AP Alicante (SP\/sent\/72286),&nbsp; al declarar en el recurso de apelaci\u00f3n&nbsp; 45\/2005: \u201cSe alega el abuso de derecho&nbsp; en que incurre la Comunidad de Propietarios&nbsp; actora al consentir otras modificaciones,&nbsp; tales como cerramientos&nbsp; parciales de terrazas a nivel o instalaci\u00f3n&nbsp; de antenas parab\u00f3licas, y al respecto,&nbsp; tampoco estas alegaciones pueden ser&nbsp; acogidas, ya que no se han vulnerado ni&nbsp; el principio de igualdad ni la doctrina de&nbsp; los actos propios porque no son equiparables&nbsp; los distintos supuestos a los que,&nbsp; seg\u00fan el apelante, deber\u00edan atribuirse&nbsp; id\u00e9nticos efectos, esto es, el consentimiento&nbsp; t\u00e1cito por parte de la Comunidad.&nbsp; Lo destacable es que la Comunidad ha&nbsp; actuado frente a las construcciones&nbsp; efectuadas por los propietarios de los&nbsp; \u00e1ticos de manera id\u00e9ntica.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p><span style=\"text-decoration: underline;\"><span style=\"text-decoration: underline;\" class=\"ek-underline\">\u2022Construcciones no autorizadas<\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n<p>La de 7 de abril de 2004 de la Secci\u00f3n&nbsp; 5.\u00aa AP Murcia, al declarar en el Recurso&nbsp; de apelaci\u00f3n 76\/2004 (SP\/&nbsp; sent\/58576): \u201cConsta en el acta de la&nbsp; Junta de fecha 2 de agosto de 1998 la&nbsp; decidida voluntad de la Comunidad de&nbsp; obligar a todos los propietarios a retirar&nbsp; las construcciones no autorizadas. Y, en&nbsp; lo que se refiere al abuso de derecho&nbsp; alegado, debe se\u00f1alarse tambi\u00e9n que los&nbsp; requisitos necesarios para su apreciaci\u00f3n,&nbsp; seg\u00fan reiterada Jurisprudencia que&nbsp; excusa de concreta cita, son los siguientes:&nbsp; a) Uso de un derecho objetiva y externamente&nbsp; legal; b) da\u00f1o a un inter\u00e9s&nbsp; no protegido por una espec\u00edfica prerrogativa&nbsp; jur\u00eddica; y c) inmoralidad o antisocialidad&nbsp; de ese da\u00f1o, manifestada en&nbsp; forma subjetiva o en forma objetiva. Pero&nbsp; a\u00f1ade la Jurisprudencia que no puede&nbsp; invocarse cuando la sanci\u00f3n del exceso&nbsp; pernicioso en el ejercicio del derecho&nbsp; est\u00e1 garantizada por precepto legal y&nbsp; que su apreciaci\u00f3n exige que la base&nbsp; f\u00e1ctica ponga de manifiesto las circunstancias&nbsp; objetivas (anormalidad en el ejercicio)&nbsp; y las subjetivas (voluntad de perjudicar&nbsp; o ausencia de inter\u00e9s leg\u00edtimo). Y,&nbsp; en el supuesto de autos, no ha resultado&nbsp; acreditado que la demanda interpuesta&nbsp; por la actora haya sido presentada con&nbsp; la exclusiva intenci\u00f3n de da\u00f1ar a los demandados&nbsp; sin obtener provecho alguno,&nbsp; m\u00e1xime cuando la construcci\u00f3n se&nbsp; asienta sobre la cubierta del edificio, a&nbsp; cuya estructura podr\u00eda, al menos te\u00f3ricamente,&nbsp; perjudicar, suponiendo, adem\u00e1s, &nbsp;un cambio en la configuraci\u00f3n exterior&nbsp; del inmueble.<\/p>\n\n\n\n<p><span style=\"text-decoration: underline;\"><span style=\"text-decoration: underline;\" class=\"ek-underline\">\u2022Obras<\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n<p>La Sentencia de 26 de octubre de 2004&nbsp; de la Secci\u00f3n 5.\u00aa AP M\u00e1laga, dictada en&nbsp; el Recurso de apelaci\u00f3n 1008\/2003&nbsp; (SP\/sent\/64825), al declarar que no&nbsp; implica abuso de derecho el ejercicio de&nbsp; acciones contra modificaci\u00f3n de un elemento&nbsp; com\u00fan, y sin que existan pruebas&nbsp; sobre obras parecidas.&nbsp; <\/p>\n\n\n\n<p><span style=\"text-decoration: underline;\"><span style=\"text-decoration: underline;\" class=\"ek-underline\">\u2022 Divisi\u00f3n del piso&nbsp; <\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n<p>La de 9 de marzo de 2004 de la Secci\u00f3n&nbsp; 17.\u00aa AP Barcelona (RJC 2004, III, p. 60)&nbsp; al declarar que no existi\u00f3 abuso de derecho&nbsp; en el acuerdo de la comunidad&nbsp; negando a un propietario dividir en dos&nbsp; el piso de su propiedad.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote\"><p>La comunidad tom\u00f3 el acuerdo de cerrar la puerta del portal con llave. Con ello se imped\u00eda el acceso, pero tambi\u00e9n la salida libre por el \u00fanico paso que ten\u00eda el inmueble, ya que por su antig\u00fcedad no ten\u00eda salida de incendios<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p><span style=\"text-decoration: underline;\"><span style=\"text-decoration: underline;\" class=\"ek-underline\">\u2022 La aplicaci\u00f3n del abuso de derecho en&nbsp; el C\u00f3digo Civil de Catalu\u00f1a<\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n<p>El art\u00edculo 553-31, relativo a la impugnaci\u00f3n&nbsp; de los acuerdos, establece como&nbsp; una de las posibles causas para la impugnaci\u00f3n&nbsp; \u201c[\u2026] si dadas las circunstancias,&nbsp; implican un abuso de derecho\u201d.&nbsp; <br>Comentando este precepto, Alejandro&nbsp; Fuentes-Lojo Lastres, en su obra <em>Comentarios&nbsp; a la normativa de propiedad&nbsp; horizontal de Catalu\u00f1a<\/em>, dice lo siguiente:&nbsp; \u201cLa definici\u00f3n b\u00e1sica del abuso de&nbsp; derecho la tenemos en el C\u00f3digo Civil&nbsp; art\u00edculo 7.2: \u00abLa Ley no ampara el abuso&nbsp; de derecho o el ejercicio antisocial del&nbsp; mismo. Todo acto u omisi\u00f3n que por la&nbsp; intenci\u00f3n de su autor, por su objeto o por&nbsp; las circunstancias en que se realice sobrepase&nbsp; manifiestamente los l\u00edmites&nbsp; normales del ejercicio de un derecho,&nbsp; con da\u00f1o a tercero, dar\u00e1 lugar a la correspondiente&nbsp; indemnizaci\u00f3n y a la&nbsp; adopci\u00f3n de las medidas judiciales o&nbsp; administrativas que impidan la persistencia&nbsp; del abuso.\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p>\u201dEl mismo CCCat contiene al respecto&nbsp; de la buena fe y el valor vinculante de los&nbsp; actos propios los siguientes preceptos:<\/p>\n\n\n\n<p style=\"--ek-indent:20px\" class=\"has-ek-indent\">\u2022 \u201dArt. 111-7: \u00abBona fe. En les relacions&nbsp; jur\u00eddiques privades s\u2019han d\u2019observar sempre&nbsp; les exig\u00e8ncies de la bona fe i de&nbsp; l\u2019honradesa en els tractes.\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p style=\"--ek-indent:20px\" class=\"has-ek-indent\">\u2022 \u201dArt. 111-8: \u00abActes propis. Ning\u00fa no pot&nbsp; fer valer un dret o una facultat que contradigui&nbsp; la conducta pr\u00f2pia observada&nbsp; amb anterioritat si aquesta tenia una significaci\u00f3&nbsp; inequ\u00edvoca de la qual deriven&nbsp; conseq\u00fc.ncies jur\u00eddiques incompatibles&nbsp; amb la pretensi\u00f3 actual.\u00bb&nbsp; \u201dLa jurisprudencia ha desarrollado la&nbsp; doctrina del abuso de derecho exigiendo&nbsp; como requisitos los siguientes:<\/p>\n\n\n\n<p style=\"--ek-indent:20px\" class=\"has-ek-indent\">\u2022 \u201cEl uso de un derecho objetivo y externamente&nbsp; legal, ya sea por v\u00eda de acci\u00f3n&nbsp; u omisi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p style=\"--ek-indent:20px\" class=\"has-ek-indent\">\u2022 \u201dEl da\u00f1o a un inter\u00e9s no protegido por&nbsp; una espec\u00edfica norma o prerrogativa&nbsp; jur\u00eddica.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p style=\"--ek-indent:20px\" class=\"has-ek-indent\">\u2022 \u201dLa inmoralidad o antisocialidad de&nbsp; ese da\u00f1o, manifestada en un aspecto&nbsp; subjetivo u objetivo, esto es, cuando&nbsp; sobrepasa manifiestamente los l\u00edmites&nbsp; normales del ejercicio del derecho, anormalidad en el ejercicio o&nbsp; contrario a la convivencia, voluntad&nbsp; de perjudicar o ausencia de inter\u00e9s&nbsp; leg\u00edtimo sin provecho para el agente,&nbsp; ausencia de finalidad seria y leg\u00edtima.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201dPodemos encontrar en la llamada \u201cpeque\u00f1a&nbsp; jurisprudencia\u201d sentencias que&nbsp; aplican la doctrina del abuso de derecho&nbsp; en caso de acuerdos que deniegan&nbsp; autorizaciones de obras inocuas para la&nbsp; comunidad, aunque se realicen en elementos&nbsp; comunes.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201dNo es posible generalizar esta doctrina.&nbsp; Es necesario estar siempre al caso&nbsp; concreto, ya que la Ley catalana es clara&nbsp; en el sentido de exigir el consentimiento&nbsp; comunitario para la alteraci\u00f3n de&nbsp; elementos comunes.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201dEn este sentido, la Sentencia del Tribunal&nbsp; Superior de Justicia de Catalu\u00f1a de&nbsp; 11 de marzo de 2008 considera, por&nbsp; ejemplo, que el paso de conducciones de&nbsp; extracci\u00f3n de humos de propiedad y uso&nbsp; exclusivo por el patio com\u00fan ha de incluirse&nbsp; en el concepto de servidumbre que&nbsp; requiere autorizaci\u00f3n comunitaria, rechazando&nbsp; que la oposici\u00f3n comunitaria constituya&nbsp; abuso de derecho, y por el contrario,&nbsp; afirmando que quien atenta contra&nbsp; sus propios actos (art. 118.8 del CCCat)&nbsp; es el propietario que en su d\u00eda solicit\u00f3&nbsp; autorizaci\u00f3n de la comunidad para realizar&nbsp; esa instalaci\u00f3n y luego sostuvo ante&nbsp; el tribunal que no la necesitaba.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201dSe ha utilizado con frecuencia la doctrina&nbsp; del abuso de derecho para impugnar&nbsp; acuerdos que pretenden el derribo&nbsp; de unas obras efectuadas a ciencia y&nbsp; paciencia de la comunidad, transcurridos&nbsp; varios a\u00f1os desde su ejecuci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201dEncontramos asimismo en la peque\u00f1a&nbsp; jurisprudencia numerosas sentencias&nbsp; que aplican el abuso de derecho a actuaciones&nbsp; o acuerdos de la comunidad&nbsp; que no son equitativos, por dar tratamiento&nbsp; distinto a actos iguales o apartarse&nbsp; sin fundamento de lo decidido en&nbsp; casos anteriores.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201dEn el campo de los acuerdos comunitarios,&nbsp; Cremades Morant (\u201cAbuso de derecho&nbsp; y propiedad horizontal\u201d, publicado&nbsp; en la revista Sep\u00edn-net Catalunya, julioagosto&nbsp; de 2007) da como posibles&nbsp; ejemplos:<\/p>\n\n\n\n<p>\u2022 La vulneraci\u00f3n del principio de igualdad&nbsp; o de equidad en el reparto de gastos.&nbsp; \u2013 La contravenci\u00f3n de actos propios de&nbsp; la comunidad.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2022 La adopci\u00f3n de acuerdos con la finalidad&nbsp; de causar da\u00f1o a alg\u00fan comunero,&nbsp; sin beneficio real para la comunidad.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2022 Los que pretendan obtener del comunero&nbsp; contraprestaciones a las que la&nbsp; comunidad no tiene derecho.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u2022 La negativa de la comunidad a permitir&nbsp; la apertura de emergencia en un local&nbsp; o a autorizar la instalaci\u00f3n de aire&nbsp; acondicionado, o una chimenea necesaria&nbsp; para la actividad de hosteler\u00eda&nbsp; (atendidas las circunstancias del caso&nbsp; concreto y siempre que no exista perjuicio&nbsp; para el inmueble).<\/p>\n\n\n\n<p>\u2022 Supuestos de supresi\u00f3n de servicios&nbsp; generales (calefacci\u00f3n o similar) \u201cimponiendo\u201d&nbsp; a trav\u00e9s del correspondiente&nbsp; qu\u00f3rum, instalaciones privativas,&nbsp; atendidas las posibilidades econ\u00f3micas&nbsp; (por ejemplo, personas carentes&nbsp; de recursos econ\u00f3micos, que no pueden&nbsp; afrontar el gasto de la instalaci\u00f3n).<\/p>\n\n\n\n<p>\u2022 Acuerdos que son reiteraci\u00f3n de otros&nbsp; que fueron judicialmente declarados nulos,&nbsp; pretendiendo a trav\u00e9s de estos nuevos&nbsp; acuerdos dejar sin efecto y no proceder&nbsp; a la ejecuci\u00f3n de sentencias firmes.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2022 Uso abusivo de la mayor\u00eda de cuotas que&nbsp; permite la aprobaci\u00f3n de acuerdos en&nbsp; segunda convocatoria por esa mayor\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2022 Retirada de un cerramiento preexistente&nbsp; en la terraza desde hac\u00eda muchos a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p>Destaca dicho autor que \u201cel ejercicio de&nbsp; un derecho con abuso ha de ser apreciado&nbsp; por los tribunales, en funci\u00f3n de cada&nbsp; caso y de las infinitas circunstancias que&nbsp; pueden llegar a concurrir en la adopci\u00f3n&nbsp; de un acuerdo comunitario\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>PDF III. LA APLICACI\u00d3N DEL ABUSO DE&nbsp; DERECHO EN CUESTIONES DERIVADAS&nbsp; DE LA PROPIEDAD HORIZONTAL&nbsp; A) Ley estatal de 21 de julio de 1960 Esta Ley, en su adaptaci\u00f3n a la Reforma&nbsp; de 6 de abril de 1999, menciona el abuso&nbsp; de derecho en el art\u00edculo 18 al declarar&nbsp; en el apartado 1 que \u201clos [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":13,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"advgb_blocks_editor_width":"","advgb_blocks_columns_visual_guide":"","_editorskit_title_hidden":false,"_editorskit_reading_time":15},"categories":[84],"tags":[],"author_meta":{"display_name":"Clara Valls","author_link":"https:\/\/revistaconsell.com\/es\/author\/claravalls\/"},"featured_img":null,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistaconsell.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2415\/"}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistaconsell.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistaconsell.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post\/"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaconsell.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/13\/"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaconsell.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments\/?post=2415"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/revistaconsell.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2415\/revisions\/"}],"predecessor-version":[{"id":2416,"href":"https:\/\/revistaconsell.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2415\/revisions\/2416\/"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistaconsell.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/?parent=2415"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaconsell.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories\/?post=2415"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaconsell.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags\/?post=2415"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}