{"id":7026,"date":"2008-03-10T20:20:08","date_gmt":"2008-03-10T19:20:08","guid":{"rendered":"https:\/\/revistaconsell.com\/?p=7026"},"modified":"2020-10-03T20:23:35","modified_gmt":"2020-10-03T19:23:35","slug":"el-adminitrador-de-fincas-una-profesion-centenaria","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaconsell.com\/es\/el-adminitrador-de-fincas-una-profesion-centenaria\/","title":{"rendered":"El Administrador de Fincas: una profesi\u00f3n centenaria"},"content":{"rendered":"\n\n\n\t<div class=\"dkpdf-button-container\" style=\" text-align:right \">\n\n\t\t<a class=\"dkpdf-button\" href=\"\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7026\/?pdf=7026\" target=\"_blank\"><span class=\"dkpdf-button-icon\"><i class=\"fa fa-file-pdf-o\"><\/i><\/span> PDF<\/a>\n\n\t<\/div>\n\n\n\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">En Barcelona, Finques Hosta, fundada en 1883, es el despacho profesional m\u00e1s antiguo de Espa\u00f1a&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Existen gremios y oficios muy bien documentados y profesiones que se remontan a tiempos inmemoriales. Pero tambi\u00e9n hay otros que no tomaron carta de naturaleza hasta que la sociedad, al albor de la revoluci\u00f3n industrial del siglo XVIII, empez\u00f3 a cambiar, con la aparici\u00f3n de dos nuevas clases sociales: la burgues\u00eda industrial y el proletariado. Es en este contexto en el que nace la propiedad urbana tal y como la conocemos hoy en d\u00eda, promovida por industriales que dedican parte de sus beneficios a la construcci\u00f3n de fincas dentro de los nuevos ensanches de las ciudades.<\/p>\n\n\n\n<p>Hacia 1850, Barcelona era una ciudad encorsetada por las viejas murallas medievales donde viv\u00edan 175 mil habitantes. La transformaci\u00f3n de la futura metr\u00f3polis no se producir\u00e1 hasta el derribo de \u00e9stas, entre los a\u00f1os 1854 y 1856, despu\u00e9s de lo cual el Ayuntamiento convocar\u00e1 un concurso de proyectos urban\u00edsticos para dise\u00f1ar la nueva ciudad (1859). El concurso del consistorio lo gana el arquitecto municipal Antoni Rovira i Trias, pero el gobierno central, que ha encargado otro al ingeniero Ildefons Cerd\u00e0, impondr\u00e1 su plan, que, a pesar de sus mutilaciones, acabar\u00e1 marcando el futuro crecimiento urban\u00edstico de la ciudad. Cerd\u00e0 suger\u00eda una ordenaci\u00f3n urbana que se desplegaba en forma de ret\u00edculas entrelazadas a trav\u00e9s de calles anchas y cruzadas por dos ejes diagonales, la avenida Meridiana y la Diagonal, y un eje horizontal, la Gran Via, al final de la cual estaba la plaza de Les Gl\u00f2ries, que ten\u00eda que convertirse en el nuevo centro de la ciudad. Las futuras manzanas de casas estaban distribuidas en dos l\u00edneas paralelas de poca densidad separadas por un espacio verde.<\/p>\n\n\n\n<p>Durante los diez primeros a\u00f1os de expansi\u00f3n del Eixample se produjo un crecimiento muy lento, pero, entre 1870 y 1886, el volumen de nuevas construcciones aument\u00f3 considerablemente, e incluso las calles m\u00e1s alejadas del centro experimentaron un r\u00e1pido desarrollo. En el centro del Eixample, los edificios aislados y unifamiliares empezaron a desaparecer para dar paso a bloques de edificios, al tiempo que se empezaban a introducir, poco a poco, las primeras construcciones comerciales. La necesidad de algunos propietarios de administrar correctamente su patrimonio urbano dio como resultado el nacimiento de la figura del administrador de fincas tal y como ha llegado hasta nuestros d\u00edas. En Barcelona hay constancia documentada de que en el a\u00f1o 1883 se abri\u00f3 uno de los primeros despachos que funcionaron en Espa\u00f1a para realizar esta actividad profesional, y que ha llegado a nuestros d\u00edas como Finques Hosta. La cuarta generaci\u00f3n, representada por los hermanos Llu\u00eds y Jordi Hosta Soldevila, y el hijo del primero, Xavier, est\u00e1 ahora al frente de este decano despacho barcelon\u00e9s, con 125 a\u00f1os de historia. Ellos guardan la escritura de poderes, fechada el 13 de diciembre de 1883, referida a su bisabuelo, Esteban Angl\u00e8s Palmer, y a su socio, Jos\u00e9 Soler Manillach. En ella, los propietarios Jos\u00e9 Pujadas y Riba y Carolina Serramalera y Torres les conceden poderes por escrito para&nbsp;<strong>\u201cadministrar, regir, gobernar bienes que posean los otorgantes o adquieran en lo sucesivo, arrendar, alquilar los inmuebles por el tiempo, precio, pactos y condiciones convenientes, desahucio&#8230;\u201d<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>La profesi\u00f3n de administrador de fincas hab\u00eda echado a andar al amparo de la expansi\u00f3n urban\u00edstica de una Barcelona que se hab\u00eda dado a conocer a Europa con motivo de la Exposici\u00f3n Universal de 1888, bajo el impulso del alcalde Francesc de Paula Rius i Taulet. Esteban Angl\u00e8s Palmer, que abri\u00f3 su primera oficina en el 39 de la calle Rector Ubach, era entonces vecino de Sant Gervasi de Cassoles, uno de los pueblos del llano que se anexion\u00f3 Barcelona en 1897, junto con Les Corts, Sants, Gr\u00e0cia, Sant Andreu de Palomar y Sant Mart\u00ed de Proven\u00e7als. Posteriormente se incorporar\u00eda Sant Joan d\u2019Horta, en 1904, y el proceso no finalizar\u00eda hasta el 1921, con la anexi\u00f3n de Sarri\u00e0. A Esteban Angl\u00e8s Palmer le suceder\u00e1 en el negocio inmobiliario su yerno, Joan Hosta Bellpuig.<\/p>\n\n\n\n<p>A comienzos del siglo XX, Barcelona es una urbe que supera el medio mill\u00f3n de habitantes, pero su vitalidad econ\u00f3mica le hace doblar la poblaci\u00f3n en tres d\u00e9cadas y superar el mill\u00f3n, para convertirse en la duod\u00e9cima urbe del continente europeo. En los a\u00f1os treinta, el crecimiento de la edificaci\u00f3n cubrir\u00e1 parcialmente la demanda existente, ya que una parte de la inmigraci\u00f3n llegada a la ciudad no dispondr\u00e1 de recursos suficientes para acceder a la vivienda: \u00e9sta es la otra cara del fen\u00f3meno, con el barraquismo y el hacinamiento del Distrito V.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Fincas Anzizu, fundada en 1904, es otro de los despachos con m\u00e1s de un siglo de antig\u00fcedad. En la actualidad, el nieto del fundador, Jos\u00e9 Mar\u00eda de Anzizu Furest, preside la compa\u00f1\u00eda, que en el a\u00f1o 2002 pas\u00f3 a ser controlada por la sociedad Icade Inmobiliaria, del grupo franc\u00e9s Caisse des D\u00e9p\u00f4ts, que adquiri\u00f3 el 90% de la empresa. El abogado y procurador Jos\u00e9 Mar\u00eda de Anzizu Morell fund\u00f3 el despacho con el objeto de dar respuesta a las necesidades inmobiliarias de sus clientes de la rama jur\u00eddica. De la apertura de su primera oficina, en la c\u00e9ntrica calle Pelai, se halla constancia en la edici\u00f3n del s\u00e1bado 2 de enero de 1904 del desaparecido&nbsp;<em>Diario de Barcelona<\/em>. Tras la guerra civil se hizo cargo del negocio su hijo, Jos\u00e9 Ignacio de Anzizu y Borrell, concentrando la actividad en la administraci\u00f3n de fincas ubicadas en el Eixample barcelon\u00e9s. Como procurador, De Anzizu y Borrell lleg\u00f3 a ser vicedecano del Colegio de Procuradores de Barcelona en 1942, a\u00f1o en el que el colectivo de administradores de Barcelona trabajaba para lograr su reconocimiento, empe\u00f1o al que dedic\u00f3 muchas horas el desaparecido Esteve Dilm\u00e9 i Gelada.<\/p>\n\n\n\n<p>Otro despacho de administraci\u00f3n de fincas con un siglo de historia es el que fundaron Mariano Massaguer Riera, Jos\u00e9 Mar\u00eda Noguera Sitj\u00e0s, Jos\u00e9 Reyner Adrober y Jos\u00e9 Mir\u00f3 Roura, el 31 de diciembre de 1907. A diferencia de otros profesionales que utilizan el apellido para dar a conocer el despacho, estos socios en comandita decidieron constituir una sociedad an\u00f3nima que naci\u00f3 bajo el nombre de La Gran Urbe, una denominaci\u00f3n muy comercial y que ha resistido al paso del tiempo. La empresa se constituy\u00f3 con un capital social de 700.000 pesetas, toda una fortuna para la \u00e9poca, y se suscribieron 1.400 acciones a 500 peseteas cada una. En la escritura fundacional se dej\u00f3 constancia de que se form\u00f3 \u201c<strong>al objeto de practicar el seguro de renta urbana y la administraci\u00f3n de fincas de dicha \u00edndole, as\u00ed como, siempre que as\u00ed se acuerde previamente, proceder a la explotaci\u00f3n de cualquiera combinaci\u00f3n de seguros&#8230;\u201d<\/strong>.Sorprende comprobar que entre los objetivos de la empresa figurara el seguro de renta urbana, una f\u00f3rmula ya desaparecida por la que el propietario pactaba el precio del alquiler de una finca con el administrador, que a su vez negociaba con los inquilinos. Si surg\u00edan m\u00e1s gastos de los previstos, \u00e9stos iban a cargo del administrador. Uno de los socios fundadores, Bartolom\u00e9 Gav\u00e0, era t\u00edo abuelo del actual director, Carlos Rodr\u00edguez Farf\u00e1n de los Godos, personalidad muy conocida dentro del sector, ya que ha ocupado diversos cargos vinculados a esta actividad, entre los que destacan la presidencia del Consejo General de Administradores de Espa\u00f1a y la vicepresidencia del Colegio de Administradores de Fincas de Barcelona-Lleida. Ahora son sus hijos Carlos y Dolores los que est\u00e1n al frente del despacho.<\/p>\n\n\n\n<h2><strong>PRIMEROS RECONOCIMIENTOS<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>A finales de los a\u00f1os veinte, en Barcelona est\u00e1n abiertos una veintena de despachos profesionales que se dedican a la administraci\u00f3n de fincas. El colectivo como tal no tomar\u00e1 forma hasta unos a\u00f1os m\u00e1s tarde, aunque el estallido de la guerra civil truncar\u00e1 la consolidaci\u00f3n de la profesi\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En este sentido, vale la pena citar las palabras de uno de los hombres que m\u00e1s hizo por la profesi\u00f3n, el desaparecido Esteve Dilm\u00e9 i Gelada. \u00c9l mismo recordaba:<strong>\u201cLa cosa empezaba a adquirir una cierta complejidad en los a\u00f1os que precedieron al estallido de la guerra civil. En el a\u00f1o 1936 se presentaron al Gobierno Civil de Barcelona y fueron aprobados los primeros estatutos de una Asociaci\u00f3n de Administradores de Fincas, que afectaban \u00fanicamente a nuestra ciudad.\u201d<\/strong>Los estatutos estaban fechados el 17 de marzo de 1936 y los hab\u00eda firmado el mism\u00edsimo Llu\u00eds Companys, presidente de la Generalitat de Catalunya. En su art\u00edculo primero destacaba que estaba&nbsp;<strong>\u201cintegrada por profesionales de la administraci\u00f3n de fincas, censos y otras rentas, provenientes de propiedades o que dimanen de las mismas, as\u00ed sean urbanas como r\u00fasticas, radicadas en Barcelona y su provincia, y entendiendo como profesionales todos aqu\u00e9llos que administren por cuenta de los propietarios mediante un estipendio, pudiendo, empero, dichos administradores dedicarse a otras actividades, siempre que no sean en perjuicio de las administraciones que tengan\u201d<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>Paralelamente, unos d\u00edas antes, el 4 de marzo de 1936, se hab\u00eda creado la Mutualidad de Administradores de Fincas de Barcelona, una entidad de previsi\u00f3n que ten\u00eda por objeto socorrer a los profesionales y a sus familias. \u00c9sta no reemprendi\u00f3 su funcionamiento hasta el a\u00f1o 1940. En la primera junta, que presid\u00eda Casimiro Guinot, se encontraban buena parte de los pioneros de esta profesi\u00f3n, algunos de cuyos despachos a\u00fan contin\u00faan abiertos, como Pons, Armengual, Corominola, Arnau, Pi\u00f1ol, Hosta, Pint\u00f3, Cerme\u00f1o, Ribas Molins, Farr\u00e9 y Vilella.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La Mutualidad funcion\u00f3 durante la dictadura del general Franco, pero desapareci\u00f3 al entrar en vigor el decreto de 20 de agosto de 1970 por el que se regulaba el r\u00e9gimen especial de la Seguridad Social de los trabajadores por cuenta propia o aut\u00f3nomos.<\/p>\n\n\n\n<p>En octubre de 1936, mediante un decreto de colectivizaci\u00f3n aprobado por la Generalitat, los despachos de los administradores quedaron confiscados y sus profesionales fueron obligados a integrarse en el Comissariat de la Vivenda. Ellos eran los encargados de cobrar a los propietarios los alquileres incautados por el gobierno catal\u00e1n y de mantener los contactos con los inquilinos. Al finalizar la guerra civil, como en muchos otros campos, la profesi\u00f3n estaba muy tocada y algunos abandonaron la administraci\u00f3n de fincas, al no poder hacer frente a las sumas que deb\u00edan a algunos de sus propietarios. Legalmente, las deudas de antes de la guerra hab\u00edan quedado canceladas, pero para continuar en el negocio hab\u00eda que recobrar la confianza de los propietarios de las fincas, aspecto que s\u00f3lo era posible si no exist\u00edan diferencias. Fincas Anzizu, al igual que algunos otros despachos, tuvo que vender patrimonio (en este caso, el piso que ocupaba su primera sede, en Pelayo, 48) para poder saldar deudas y continuar en el negocio, que ya reemprender\u00eda, en 1939, el hijo del fundador, Jos\u00e9 Ignacio de Anzizu y Borrell.<\/p>\n\n\n\n<p>No ser\u00e1 hasta 1941 cuando Esteve Dilm\u00e9, ayudado por Miquel Vidal i Arquer y otros compa\u00f1eros, iniciar\u00e1 un nuevo intento para dotar a la profesi\u00f3n de una nueva corporaci\u00f3n. Como reconoc\u00eda el propio Dilm\u00e9:&nbsp;<strong>\u201cNos lanzamos a luchar por un nuevo reconocimiento por parte de la administraci\u00f3n publica, que nos lo puso muy dif\u00edcil, porque las disposiciones vigentes en aquella nueva estructura del pa\u00eds no permit\u00edan una actividad que no estuviera centralizada en Madrid. Este aspecto nos cre\u00f3 serias dificultades. En Catalunya, los profesionales no pasaban de unos 150 y la reconstrucci\u00f3n requer\u00eda nuevas leyes y disposiciones que ten\u00edan que interpretar profesionales.<\/strong><strong>\u201d<\/strong>Tras a\u00f1os de llamar a muchas puertas y desplegar sus habilidades negociadoras, Dilm\u00e9 logr\u00f3 que en 1945 fuera reconocida la Asociaci\u00f3n de Administradores de Fincas de Barcelona, que presid\u00eda \u00e9l mismo y que se integr\u00f3 como grupo aut\u00f3nomo en la Delegaci\u00f3n Provincial de Barcelona del Sindicato Nacional de Actividades Diversas. No exist\u00eda ning\u00fan otro organismo en Espa\u00f1a que representara a los administradores de fincas, y a\u00fan se tardar\u00eda bastantes a\u00f1os. En 1951 se transforma en la Asociaci\u00f3n Sindical de Administradores de Fincas de Barcelona y su Provincia.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>No ser\u00e1 hasta 1958 cuando el r\u00e9gimen franquista iniciar\u00e1 un t\u00edmido reconocimiento de la profesi\u00f3n, con motivo del IX Congreso Mundial de la Federaci\u00f3n Internacional de Profesiones Inmobiliarias (FIABCI), que debe celebrarse en Madrid durante el mes junio. A la organizaci\u00f3n, con sede en Par\u00eds y fundada el a\u00f1o 1949, no est\u00e1 adherida la Asociaci\u00f3n de Administradores de Barcelona, pero, como el Ministerio de la Vivienda requiere expertos en alquileres, se dicta una orden ministerial que permite a los interesados ingresar en el Colegio de Agentes de la Propiedad Inmobiliaria de Barcelona y su Provincia para poder participar. La fuerza de la capital catalana es imparable y en el censo de 1958 supera por primera vez el mill\u00f3n y medio de habitantes (1.5003.312).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Tres a\u00f1os despu\u00e9s, el mismo Dilm\u00e9, que se ha dedicado a buscar apoyos, a motivar a sus colegas y a realizar innumerables viajes a Madrid, crea la Asociaci\u00f3n de Administradores de Fincas, que luego se convertir\u00e1 en la Agrupaci\u00f3n Nacional de Administradores de Fincas, que se constituye el 10 de abril de 1961. Es el primer paso del colectivo de cara a dotar la profesi\u00f3n de un Colegio Nacional. Son a\u00f1os en los que la construcci\u00f3n impulsada por el Ministerio de la Vivienda, creado en 1957, tendr\u00e1n su cenit en el llamado&nbsp;&nbsp;desarrollismo de los a\u00f1os sesenta. La producci\u00f3n de pisos se increment\u00f3 sustancialmente. Entre 1961 y 1976 se construyeron m\u00e1s de cuatro millones novecientas mil viviendas, a una tasa vertiginosa de construcci\u00f3n justificada en gran medida por el apoyo p\u00fablico a la edificaci\u00f3n, que se concret\u00f3 en que el 89 por ciento de las viviendas terminadas entre 1960 y 1965 fueran protegidas, el 63,1 por ciento de las edificadas en el segundo lustro de los sesenta y el 53,1 por ciento de las finalizadas entre 1971 y 1976. Se entiende que en este contexto de producci\u00f3n de vivienda y de propiedad horizontal se hiciera urgente la creaci\u00f3n de un Colegio Nacional de Administradores, que desde hacia a\u00f1os reclamaban los profesionales y que se har\u00eda efectivo el 1 de abril de 1968. Nac\u00eda el Colegio y con \u00e9l, el reconocimiento de la profesi\u00f3n, que no de sus profesionales que hacia m\u00e1s de un siglo ven\u00edan prestando sus servicios a la propiedad y a la ciudadan\u00eda.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>PDF En Barcelona, Finques Hosta, fundada en 1883, es el despacho profesional m\u00e1s antiguo de Espa\u00f1a&nbsp;&nbsp; Existen gremios y oficios muy bien documentados y profesiones que se remontan a tiempos inmemoriales. 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